jueves, 27 de noviembre de 2008

La insidia ruin

Repasadas las consecuencias políticas de jugar con doble enganche debemos concluir que las consecuencias económicas son para el bostezo.
Fieles a las técnicas maradonianas el kirchnerismo de la victoria parece que se mueve pero solo amaga mientras espera que por decantación el rival quede mirando a la tribuna y si vuelve que traiga algo.
Los anuncios económicos han causado una injustificada expectativa, sospecha este cronista, porque de algo hay que hablar.
La economía, esta claro, no es una ciencia ...exacta (jeje) pero eso no significa que pueda ser representada por el ocultismo (la palabra guru acá viene como anillo al dedo) de los jóvenes brillantes del Citi.
En ese marco los blanqueos y perdones carecen de significación económica pero funcionan en tanto signos políticos.
No habrá en consecuencia ni blanqueo ni repatriación de capitales sustantiva aunque se habilitará la opción de descargar poder de fuego para quien no se acoja al perdón una vez superado el "periodo especial".
Una medida fácil, de costo fiscal nulo o inexistente (que no lea esto Moroni que anda diciendo por todos lados que el esfuerzo fiscal es enooooorme) que abre las puertas a la represión lisa y llana del trabajo en negro en todos los niveles (por eso no se discrimina entre empresas grandes y empresas chicas, veremos ahora, si Clarín acepta que el trabajo habitual de sus repartidores es una relación de dependencia, y no un contrato ocasional).
A los fines de la rabieta alguien se escandalizó por la moralidad del acto, a nosotros humildemente nos parece muy moral en tanto pretende igualar a blancos y negros sin asesinar al negro sino blanqueandolo. ¿Se entiende? Yo puedo hacer percha al que trabaja en negro con lo que pierdo una empresa que compite (además deslealmente) contra otra(s), o puedo blanquearla y ponerla en igualdad de condiciones de competencia con las "blancas".
El mayor interés económico del anuncio radicó en los 71.000 millones destinados a infraestructura, aunque al ser dividido en 5 años perdió mucho de su impacto.
Lo demás fue política bem temperada.
Acá el abuelo económico muestra bastante bien el desconcierto del economista versero Enrique Szewach.
Podemos compararlo sin dificultad con los defensores ingleses que querían frenar al Diego cuando se disfrazo de barrilete cósmico.
Es lo que hay. Si uno por ejemplo lo escucha a Gonzalez Fraga (como lo estoy escuchando ahora) proponiendo bajar los "impuestos al trabajo", como graciosamente le llaman los economistas verseros al salario diferido de los trabajadores, se quiere pegar un tiro en las rodillas porque es el mismo verso noventista y aliancista que estimularon tanto Cavallo (que desfinanció el sistema reduciendo aportes patronales, tema que parece muerto en el olvido) como la Alianza 1.0 y su ley Banelco.
Claro, usted me dirá, "bueno, ¿pero que desocupación había entonces?" y yo le diré entre 15% y el 25% al final.
Entonces lo que debería causar sorpresa es como se pueden repetir exactamente las mismas estupideces 10 años después. Es intelectualmente indignante.
Incluso personas que ignoran absolutamente todo sobre economía como Solanet o Melconian cambian los adjetivos o los énfasis para dar entender que no dicen siempre lo mismo aunque hace 5 años que pronostican el mismo escenario caótico.

2 comentarios:

LUCIANO dijo...

Baleno: Coincido con usted: a la medida de la repatriación de capitales se le está dando una importancia que no tiene. Dentro del combo cristinista es una medida secundaria frente a otras que sí pueden tener un impacto interesante: la condonación a las pymes que blanqueen trabajadores.
Pero parece que todo el mundo se quedó con el blanqueo de capitales, porque "vende" más.

Saludos.

Lic. Baleno dijo...

Asi es el show.