sábado, 24 de octubre de 2015

Donde manda el soberano

En una democracia, aun en la mas imperfecta, un hombre vale un voto y esa es, sino la mejor, la mas básica condición de igualdad que podemos construir.
Desde que nacemos hasta que morimos y durante toda la vida nos rodearan las diferencias sociales, culturales, económicas, intelectuales, generacionales, futbolisticas, sexuales, etc. excepto en el momento del voto secreto y universal.
Delante de las urnas todos somos recién llegados.