jueves, 31 de mayo de 2018

Refácil ser peronista

Es fácil ser peronista.
Vas apretado en el colectivo y se libera un asiento enfrente tuyo, en lugar de abalanzarte como un bruto o empezar a poronguear llamando a una señora que esta a cuatro metros agarrás y te sentás aunque no tengas ganas. Sin alharaca, sin bambolla, para liberar espacio, para que los demás estén mas cómodos y nada mas.
Subís por una escalera mecánica y llueve. Vos, previsor y peronista llevas paraguas pero los de atrás no, entonces empezás a subir, para hacer mas rápido, para que se moje menos el de atrás.
Vas con el auto y querés doblar, pones el guiño, no porque lo dice la ley, sino para avisarle al de atrás que vas a doblar, como hace la gente a la que le importa el que esta atrás y no su propio culo.
¿Viste? Es fácil, miras para atrás y les facilitas las cosas, no les regalas nada, no te rasgas las vestiduras, no se da cuenta nadie. Pero miras para atrás y les facilitas las cosas.
Miras para atrás y les facilitas las cosas.
Refácil.

2 comentarios:

marcelo ignacio dijo...

Desde mi punto de vista, ser peronista es nada más que no creerse más que los demás. No creerme que tengo más derechos que nadie, no creerme que por alguna razón son mejor que el negro villero, ni mejor que mi vecino ingeniero. Si querés, te cuento cómo es que los radicales de mi pueblo (y los diputados nacionales) creen que tienen derecho a insultar y acusar a los demás pero se ofenden como vírgenes inmaculadas si los acusás a ellos. Si querés, te cuento cómo los mismos que piden austeridad se toman vacaciones en Cancún o en París. Si querés, te cuento cuán importantes se creen los socialistas. O cómo desprecian los troscos cualquier cosa que no hagan ellos, o cualquier cosa que no sea la revolución total.

Tengo bastante plata (no mucha, sólo bastante), pero no me creo que soy mejor que el que no la tiene, no desprecio el estilo "fierita" y me chupa un güevo que me digan negro o grasa. Tengo una cultura general muy superior a la media, pero escucho con cuidado la opinión de los morochos que trabajan conmigo: de las pequeñas vivencias de un peón también se aprende mucho.

Si alguien necesita algo, dárselo, así de simple (si querés, te aclaro que es "necesita", no "quiere"). Lo que sea que necesite: comida, un lugar donde vivir, laburo, plata para hacer lo que él sabe que tiene que hacer, un celular para conseguir trabajo, guita para estudiar, una universidad a menos de 400 km de su casa.

No soy más que nadie, por eso soy peronista.

Eduardo dijo...

Grande maestro ! Tan sencillo como lo explicaste.