miércoles, 11 de diciembre de 2013

Lumpenes, policias, jueces

Uno no puede de dejar de sentir empatia para con trabajadores que ganan sueldos minúsculos a los que ahora mágicamente se les puede aumentar el sueldo al doble. Los policías ganaban una miseria.
Dicho esto hay que decir que la policía en nuestras sociedades administra y no combate el delito. Todos sabemos, todos sabemos con enorme naturalidad, que juego, prostitución, "trapitos", falopa y venta callejera se arregla con la cana, que de ahí sacan el sobresueldo que les permite vivir como viven y tener los negocios que tienen cuando se retiran. Lo sabemos todos y lo aceptamos a cambio que no haya delito violento, al menos que no haya masivamente delito violento. Es así., llamale contrato social. También es pasmoso como sabemos que una caratula judicial se cambia por 25 lucas y como hay jueces (lo leemos casi a diario) que tienen preso tres años a un inocente y sueltan en un ratito a tipos que no solo son culpables sino que les cuentan que robar es su laburo y para los cuales se vuelven garantistas y dicen que las leyes los obligan.
Todos asumimos con naturalidad que el servicio penitenciario tiene como tropa propia a los presos y que los saca o los cuelga según como venga la mano. Anda por ahí un librito de Luis Beldi titulado "Tras los muros" con un sugestivo subtitulo "Nada mas lucrativo que un preso".
Todos sabemos que policía, abogados, jueces, lumpenes, barras y delincuentes son socios. Y no se nos ocurre nada.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Tamos Jodidos. ¿Como sigue? ¿Alguien dio la orden de cambiar?

Anónimo dijo...

Muy bueno. Quizas expresa toda mi impotencia. Gracias

matildas dijo...

no, no da empatía.
honesto frente a los q siguen hablando de profunda reforma policial (q sí, pero hoy es cháchara)

matildas dijo...

otra: que hacemos con los sobrantes/acuarteladores/etc.? que hacemos as in siguen siendo delincuentes mafiosos sueltos, aún exonerados o pasados a disponibilidad.
no contesten

Daniel dijo...

Tal cual.

Anónimo dijo...

Hace 5 años abrí un negocio en Ezeiza,el segundo día vino el vigilante de la cuadra y me dijo que todos los sábados cada comerciante le daba 20 pesos para "cuidarnos mejor", yo sentí ganas de sacarlo a patadas en el culo,pero me limité a decirle que no podía,mi cara de ojete debe haber sido grande porque nunca más insistió con el tema.Les pregunté a los demás comerciantes y efectivamente todos convalidaban con 20 mangos la coima pedorra del cana que nunca los cuido más que a mi,estaba naturalizado el tema como bien decís. Hoy,aunque sea una boludes, me siento muy orgullosa de no haberles dado a los perros sediciosos de uniforme ni 20 mangos.Andrea

memo rioso dijo...

Matildas, hacemos lo mismo que hicimos con "la mano de obra desocupada" de la dictadura. Troccoli sabe que hacer.

Anónimo dijo...

Así como a un universitario se lo instrumenta para resolver aspectos técnicos y cuando se recibe comienza padecer la distancia entre verdad técnica y realidad, en la política ocurre lo mismo. No reconocer los límites de una patente habilitante trae graves consecuencias sobre todo si uno insiste en considerarse que encarna “la verdad”.

oscar lorca dijo...

eso de que la policia administra el delito lo dice foucault en vigilar y castigar, y no lo dice hablando de argentina sino del papel de la policia en el capitalismo, o sea, es igual de valido para todo el planeta.