domingo, 9 de diciembre de 2007

Biografia a dos voces


Manos anónimas depositaron el pesado volumen de "Fidel Castro: Biografía a dos voces" de Ignacio Ramonet en nuestra puerta.
Seguramente producto de alguna confusión en la opinión (que suele considerar "castrista" a cualquiera que no se sume al alegre coro de criticas simiescas al régimen de La Habana) alguien pensó que la vida de Fidel Castro nos interesaría. Nada mas lejos de la realidad. Del tradicional líder cubano nos interesan cosas mucho mas actuales que las largas parrafadas sobre su infancia y adolescencia.
Pero con el volumen en la mano no quedo mas que leerlo y encontrar dos o tres cosas llamativas (sorry, soy un lector hedónico). Primero la política cubana con respecto a las villas miseria, allí Castro cuenta que la primera política de la revolución fue darle casas a los poseedores de "viviendas populares" pero que esa política fracaso porque como los gitanos en España o los "pobres mal" en Argentina el uso que se le da a la casa no es el esperado por la cultura civilizatoria. Polémico tema donde Castro se esmera en explicar que optaron por sumarle a la casa la reeducación y resocialización forzada de los villeros cubanos. Fin de la discusión.
Acá si alguien propone algo así se arma la gorda.
Lo segundo es su análisis de la caída de Unión Soviética basado en cuestiones económicas que sorprenderían a los que creen que ser zurdo es una especie de hippismo anticonsumo (¿No conocen gente así? yo conozco un montón de gente que vive en tensión porque se siente muy zurda y cree que no debe tomar Coca Cola o comprarse ropa) para decirlo sin vueltas, Castro cree que algunas cosas necesariamente deben estar tarifadas en un nivel compatible con su reproducción (por ejemplo todo lo relacionado con energía) para promover el autocontrol y desalentar el derroche, mostrando un criterio bastante mas racional que el que generalmente se le asigna y, obvio a esta altura, que el de los camaradas del PCUS (¿No les recuerda esto a alguien?) por lo demás el capitulo dedicado a la América Latina actual debería haber tenido mas jugo aunque dice lo fundamental. Es decir, le pega bastante a Carlos jejeje.

2 comentarios:

Alberto dijo...

Lo de las villas no es sorprendente. En Argentina sería impensable porque no se hizo una revolución que pretendía cambiar las estructuras sociales del sistema. Aún Perón, con tanta propaganda que le hacen, nunca siquiera intentó cambiar las estructuras económicas del país o las formas de propiedad.
Por lo de los precios, puede ser debido que tras las caida de la URSS se le cortó el chorro. El Che decía que le tenían que pagar por sus productos no lo que los productos valen sino lo que ellos necesitaban para su desarrollo. Pero claro, caida la URSS la casi contínua contribución a crédito eterno murió asi que hay que poner en evidencia cosas que antes no hacían falta.

Che, licenciado en qué?
saludos

Lic. Baleno dijo...

No entendio lo de las villas Alberto. A mi lo que me sorprendio fue que Fidel hablara claramente de como los villeros llevaban su cultura y se la tuvieron que cambiar (supongamos que los persuadieron), aca en San Isidro estan haciendo algo parecido, como codigos de convivencia, desde no poner cumbia a las 4 de la mañana a todo lo que da hasta no subalquilar habitaciones. A mi, que soy de clase media, me pareceria increible solo pensar en alquilarle mi garage a una familia para que viva ahi, pero en los barrios que hace el gobierno para reubicar villas (que existen, no es que no se hace nada)eso sucede con cierta frecuencia (subalquilan habitaciones). Pero aca decis eso y parece que quisieras hacer una especie de reeducacion a la Stalin.
Con respecto a los precios Castro se refiere a las causas economicas de la caida en la union sovietica,se refiere a los precios que pagaban los ciudadanos en Moscu (por ejemplo el caviar valia lo mismo desde la epoca de Stalin hasta 1985), no en como impacto en Cuba (tambien se refiere a eso pero en otro capitulo).