sábado, 26 de mayo de 2012

Fantasmas que regresan

El compañero Carlos Escudé dijo hace unos pocos años que: "...los europeos destruyen Europa dos veces por siglo...". 
En ese camino van los amigos españoles que no solo tendrán pronto la bota alemana reclamandole ajuste y contracción sino que en cualquier momento desatan una guerra civil porque a 200 kilómetros de distancia tienen dos países, o cuatro, o seis... 
Y cuando el dinero sobra a nadie le importa que, pero cuando falta todo lo que ha quedado muerto en el olvido se despierta en la memoria. Y surge.
Dice la noticia que Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha declarado en Onda Cero que la final de la Copa del Rey, que se disputará en el Vicente Calderón “se debe suspender y celebrar a puerta cerrada en otro lugar” en el caso de que las hinchadas de Barcelona y Athletic Club silben el himno nacional. Los argumentos de la presidenta fueron: “Los ultrajes a la bandera o al himno son delito en el Código Penal. No se deben consentir y por lo tanto, mi opinión es que el partido se debe suspender y celebrarse a puerta cerrada en otro lugar”, declaró.
“Si hay parte de los aficionados, que estoy segura de que no son todos y que hay muchos que no son nacionalistas ni separatistas ni antiespañoles, que quieren silbar, pues mire usted, el partido no se va a celebrar, así de claro”, sentenció. 
Joan Laporta, ex presidente del Barcelona y diputado en el Parlamento de Catalunya, también ha respondido a través de su twitter a la presidenta de la Comunidad: “A la señora Aguirre alguien debería explicarla el significado de la libertad de expresión”.
Sandro Rosell ha aprovechado la presentación de las nuevas camisetas del Barcelona para contestar a la veterana política: “Espero que los barcelonistas puedan expresar libremente sus pensamientos, sólo faltaría”.
¿El resultado? Inolvidable silbatina al himno español en pleno Madrid.
Como introducción, el atronador "Esperanza hija de puta" de los aficionados.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay dudas de que España es un país serio, al menos según lo expresa una de sus autoridades, la simpática alcaldesa madrileña Esperanza:
“Los ultrajes a la bandera o al himno son delito en el Código Penal. No se deben consentir ..."
Parece que los ultrajes a una enorme cantidad de sus ciudadanos por obra y gracia de intocables entidades financieras no sólo se consienten sino que tampoco son considerados delitos.
A nosotros nos cuesta entenderlo porque no somos "un país serio", claro. Somos una triste republiqueta populista.
Las puteadas dirigidas a la inefable Esperanza por parte de los insurrectos fanáticos del balompié atronaron el espacio del Vicente Calderón.

Saludos
Tilo, 71 años

Anónimo dijo...

PERO QUE3 DIOS MOGOLICO ME CAGO EN DIOS AL CONCHA DE SU PUTA MADRE DEL DIOS TRAGAGUASCA

El Canilla dijo...

el anónimo de la 1:26 es egresado de Filo con un summa cum laude en letras en la Complutense.Actualmente está haciendo un cours de lenguas extranjeras en la Sorbonne. Digo.

Alcides Acevedo dijo...

Patético como siempre... ahora, si uno en Argentina (por ejemplo) sale a decir culaquier cosa sobre Malvinas (como hizo Lanata) te crucifican.
¿Se entiende?
Piensen un poco, los peronistas tiene a flor de labios los términos antipátria y autodenigratorio... ellos son muy patriotas (por supuesto) y tienen el monopolio de la verdad y de la utilización de adjetivos del tipo "cipayo".
Después hablan de los españoles...

guaio dijo...

Alcides,

Los peronistas no tenemos el monopolio de la utilizacion del adjetivo cipayo, podes repetir "soy un cipayo" todas las veces que quieras como mantra al flagelarte.

Anónimo dijo...

Los blogueros K se quieren matar por haber defendido tanto un modelo(?) que se cae a pedazos y hace agua en a todo nivel ético.
Mejor habla de España porque para hablar del país ya ni da...
Que hable Aníbal el charlatan de feria