martes, 25 de enero de 2011

Crisfrase

"Algún día, no demasiado lejano, vamos a tener que abordar el problema de las autopartes y también de cierta cosita media de doble moral de la sociedad. Porque no se puede quejar uno de los robos de autos y después ir a comprar una goma que todos sabemos que nos cobran un cuarto porque ha sido robada por alguien."
Cristina Fernandez de Kirchner 24/01/11 Florencio Varela, Buenos Aires.

El mismo concepto había expresado cuando era la Senadora Cristina Fernandez y se discutían las "leyes Blumberg". En esa ocasión dijo (cito de memoria) "También hay que preguntarse sobre los argentinos los que van a Warnes a comprar repuestos robados...no creo que se trate de japoneses".
Discutir "contra" el sentido común de la sociedad puede tener un costo pero siempre sera mas útil que la sobada de lomo perenne.
En el caso de las frases citadas, además, son una declaración explicita de principios para una política de seguridad efectiva.

viernes, 21 de enero de 2011

Un camino argentino para el estado genocida de Turquia

El "camino argentino" para Turquia
por Jorge Dolmadjian
Director del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica

La gira de la presidenta Cristina Fernández a Medio Oriente, de acuerdo a las expectativas manifestadas desde la Cancillería argentina, promete convertirse en una oportunidad para profundizar relaciones y abrir nuevos mercados. Se ha puesto el énfasis en las relaciones económicas, y no es para menos, desde el momento que acompaña a la presidenta un nutrido grupo que representa a las principales empresas del país. Por supuesto, el establecimiento de relaciones comerciales lleva consigo la necesidad casi obligada de conocer a la otra parte, regla básica y de sentido común que contribuye a construir un intercambio seguro y confiable.

En ese sentido, cabe centrar la atención en Turquía, cuyo Primer Ministro canceló su visita a la Argentina ofuscado ante la negativa de hacer ofrendas a su líder Mustafá Kemal, símbolo de la política de negación del genocidio de los armenios. La actitud del Primer Ministro Erdogan es un botón de muestra de los modos como Turquía subordina las relaciones comerciales a su turbulenta política exterior.

La política de negación del Genocidio de los armenios de 1915-1923 que lleva a cabo el Estado turco, denota fallas profundas en el esfuerzo de democratización que el Partido de Justicia y Desarrollo (AKP en sus siglas en turco), en el poder desde 2002, pretende realizar en el sistema político de Turquía creado por Mustafa Kemal (Ataturk).

Desde Kemal, la negación del genocidio de los armenios es una política que todos los gobiernos sin excepción llevaron adelante. Un mandato genético, si consideramos que la reorganización de la sociedad turca se hizo a partir de una política de homogeneización de la población, una de cuyas consecuencias fue el genocidio de los armenios, considerados una etnia inasimilable para los líderes xenófobos del Imperio Otomano, razón por la cual debían ser exterminados.

En esa política de homogeneización de la población, el exterminio de los armenios no ha sido lo único; también fueron aniquilados los griegos del Ponto y gran parte de los asirios. Los kurdos, la minoría más grande de Turquía, que constituye el 20% de la población, han sido sistemáticamente ignorados en sus derechos. Perseguidos, estigmatizados, masacrados, y su identidad negada al punto de denominarlos "turcos de la montaña”.

La tergiversación histórica promovida desde el aparato estatal ha conducido a idear la tesis de una “historia oficial” que sitúa a los turcos como un pueblo originario de Anatolia, descendiente de los hititas, cuando se sabe que los turcos selyúcidas provenientes de Asia Central invadieron Asia Menor a sangre y fuego a finales del siglo X.

En la necesidad de sostener esa política de negación, el Estado creó instituciones y leyes para restringir toda posibilidad de revelar la verdad, en especial el artículo 301 del código penal que criminaliza toda expresión considerada una “ofensa” a la identidad turca. Así se limitó la libertad de expresión, de prensa, de religión y surgieron los aparatos judiciales y policiales represivos para imponer ese “orden”. Cuando esas herramientas no alcanzaron para detener a la verdad, siempre acompañaron los métodos ilegales; asesinatos de periodistas, de religiosos y de ciudadanos, persecuciones y proscripciones, amenazas y torturas, todas al servicio de sostener la “historia oficial”.

Y como los límites de la República no fueron suficientes para contener la mentira, hubo que exportar la política de negación, buscar aliados y cómplices que por intereses políticos o económicos hicieran la vista gorda.

La sociedad argentina ha padecido en carne propia las prácticas genocidas, la planificación estatal de asesinatos, torturas, apropiación de menores, sustitución de identidades y los intentos de negar y ocultar la verdad. Con avances y retrocesos, una sociedad encabezada por el coraje y la persistente labor de las organizaciones de derechos humanos ha encausado la lucha contra la impunidad. También, gobiernos que asumieron el desafío y desde el Estado Nacional dieron respuesta a tanta injusticia, primero pidiendo perdón y asumiendo la responsabilidad por los daños causados y luego reparando. Sin dudas el camino argentino, es propio, una construcción genuina que puede ser un ejemplo aún para aquellos que se consideran, no sé por qué, civilizaciones y culturas de avanzada.

En esta sociedad argentina, que durante el gobierno del presidente Néstor Kirchner reconoció el Genocidio de los armenios a través de la ley 26.199, hecho histórico altamente valorado por la comunidad y los armenios de todo el mundo, hubo un intento de reinstalar la negación. El intento de inaugurar un busto en homenaje a Mustafá Kemal en un espacio público de Buenos Aires con motivo de la llegada de la visita oficial al país del Primer Ministro turco Erdogán en mayo del año pasado, era nada más ni nada menos que eso.

Los armenios y sus descendientes, ven en Kemal al continuador del Genocidio iniciado por los Jóvenes Turcos, de cuyo gobierno formó parte a la hora de decidir el involucramiento del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial y la planificación del exterminio de los armenios, y, sobre todo, al inaugurador de la política de negación que comenzó con la anulación de los juicios a los responsables del crimen de lesa humanidad.

No fue la comunidad armenia, como lo reflejaron algunos medios, la responsable de frustrar la visita de Erdogan; fueron ciudadanos argentinos, algunos funcionarios, otros legisladores, otros periodistas, muchos que no son descendientes de armenios, que conocen la historia y algo hemos aprendido “del camino argentino”. Era por la memoria, la verdad y la justicia, nada menos que por eso.

Turquía es un país que cada vez más quiere ser protagonista en el escenario mundial. Tiene el potencial humano y económico, está en un lugar geoestratégico que le da licencias para hacer y decir aquello que en otros sería condenable, como es ser aliado del Presidente sudanés Al Bashir, venderle armas y defenderlo a pesar de que la Corte Penal Internacional lo procesó por crímenes de guerra y de lesa humanidad; mantener ocupado el norte de Chipre desde 1974; o mantener bloqueadas las fronteras con Armenia por 17 años.

El potencial económico le ha permitido a Turquía formular y aplicar exitosamente una política global; al mismo tiempo, sin embargo, todo ese potencial contrasta con una enorme deuda interna, un agujero negro en materia de Derechos Humanos, una sociedad que se debe a sí misma afrontar la verdad de su historia.

En esta materia, Turquía tiene algo que aprender del “camino argentino”. La visita de la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner no debe ser solo una oportunidad de intercambio comercial, quizás también sea la oportunidad de exportar algunos valores que están haciendo grande y diferente a nuestro país.

Fuente Diario Armenia http://www.diarioarmenia.org.ar/

jueves, 20 de enero de 2011

Discutamos a Peròn III (y final... por ahora)

Ultima entrega de "Volve Viejo, te perdonamos" por Mario Wainfeld.

Weber y Perón...

"Es una tremenda verdad (pontificaba Weber) y un hecho básico de la Historia... el que frecuentemente o mejor, generalmente, el resultado final de la acción política guarda una relación absolutamente inadecuada y frecuentemente incluso paradójica con su sentido originario. Esto no permite, sin embargo, prescindir de ese sentido".9 El sentido de sus actos rescata a mi ver, la memoria de Perón, lo que no impide (al contrario obliga a) ponderar hasta qué punto su propia conducta contribuyó a que no produjeran los resultados apetecidos.

Algunos apologistas dicen que Maquiavelo era un profundo moralista, pues propiciaba hacer el mal en cantidades homeopáticas para evitar males mayores, y alababa a quien perdía su alma para salvar a su pueblo. Adscribiendo a esa tesis podría decir, sin más, que Perón fue un maquiavelista de lujo.

Tal la tradicional síntesis histórica que hacemos los peronistas: la de la ética de realizaciones. Me resulta insuficiente para describir la historia pesada, para explicar el fracaso del '73 y (mucho más) como método para encarar el futuro político.

"Ninguna ética del mundo –añadía adivinen quién10– puede resolver tan poco cuándo y en qué medida quedan santificados por el fin moralmente bueno los medios y las consecuencias laterales moralmente peligrosos".

La propia política debe hacerlo. Sin embargo, debe ponderarse la intensa interrelación entre medios y fines. La conducción peronista ¿fue sólo medio o se transformó en fin? ¿Cuándo Perón impulsó a López Rega para contrapesar a la "tendencia" estaba en el terreno de los "medios" o de los "fines"? Yo creo que de los medios mal empleados pero es innegable que la cuestión resulta muy discutible y ensombrece la imagen de Perón. Perón, como todo hombre, se fue embretando en sus medios y no supo desligarse de ellos. Los medios tiñen los fines y condicionan al sujeto.

¿Es esto una crítica global a la conducción desde el '55? Para nada, no imagino otra posible. Es apenas la visión desencantada que advierte que el fracaso del '73 lo fue forjando toda la Argentina al combatir al peronismo aislándolo y transformándolo en enemigo y el peronismo al diseñar su defensa. ¿Pudieron suceder las cosas de otro modo? Tal vez, con otra conducción montonera, con otra conducción sindical... pero ésas eran las que la historia había parido y las que Perón (reconocedor de los poderes reales) había aceptado.

¡Qué historia, General!

Perón desarrolló una cruel pedagogía11; desató demonios que no pudo contener; nos dejó sin política. Fue injusto con los mejores cuadros peronistas. Fue Isabel y López Rega. ¿Por qué entonces seguir llenándonos la boca con Perón?

Porque la ética, el discurso y la picaresca, con ser importantes, no agotan la política. Es necesario percibir al servicio de qué se ponen, el sentido que los orienta. No para perdonar todo, ni para canonizar lo deleznable. Sí para cotejar, para compensar, para elegir, que eso también, es política.

Perón no fue un santo. Todos lo sabemos, aun aquellos que lo endiosan, pero, en la lucha permanente que sostuvo: ¿quién lo superó? ¿quién representó mejor los intereses de los trabajadores, de los desmerecidos, de los rebeldes argentinos? ¿Era lo mismo ser peronista que ser Unión Democrática en 1946? ¿Era lo mismo ser peronista que rev. libertadora, UCRI o UCRP 10 años después? Cien veces no. La política es conflicto, alineamiento de sectores, choque de intereses. Cuando la Argentina se dividió en dos, Perón representó el mejor lado.

Perón a veces confundió al enemigo, o vertebró mal su frente. Eso no debe hacer olvidar que el suyo fue el nombre que cifró por cuarenta años las esperanzas de todos los sumergidos en la Argentina. En función de eso macaneó, guiñó ojos, enseñó a ser malo y sacó tarjeta roja en Plaza de Mayo.

La pedagogía del conductor debe morir con el hombre que la creó. No debe ser su legado. La memoria de Perón persistirá porque dejó diez años de realizaciones inigualadas cuya proyección no pudo ser destruida hasta 1976.

También porque se ligó a la mejor tradición resistente y militante argentina (que en parte se tramó sin él).

Peronismo de realizaciones, peronismo de resistencia. Tradición de una sociedad reivindicativa, consciente de sus derechos, con pleno empleo y aspiraciones colectivas a vida digna. Sociedad que se pensaba autónoma y autárquica. Tradición de prácticas solidarias y desinteresadas.

La correcta dimensión histórica de Perón la mide el "Proceso", que buscó desvertebrar esas dos tradiciones. El Proceso agredió la estructura socio–económica de la Argentina peronista y la conciencia vigorosa de las militancias que se forjaron alabando (o maldiciendo por lo bajo) el nombre de Perón. El Proceso desperonizó la Argentina. No sería tan malo el peronismo si merecía tal enemigo.

¡Qué historia la nuestra, General! Ellos nunca se equivocan.

NOTAS
8 Con esa frase: "diferenciar al hombre de la obra" sellaba Salvador Ferla el debate sobre Perón. Perón–hombre no le conformaba mucho...

9 Weber Max, "El científico y el político" Alianza Edit. 1975, pág. 156.

10 Weber, claro (op. cit. pág. 166). Obviamente el autor se refiere a la "ética de la convicción" aludida y tratada con inteligencia en dos artículos de este número (González Bombal y Colombo).

11 El "Manual de conducción política" es –en apariencia– la explicación del conductor de su modus operandi. Visto así, es un texto pedagógico y hasta conmovedor: el político contando su arte, el mago explicando sus trucos. Sin embargo el Manual (pensado desde la conducción), siempre fue leído por los peronistas como docencia política para todos: conductor, militantes, secretarios de unidades básicas, etc.

La relectura, impropia del mejor Maquiavelo que reservaba el mal para el Príncipe, generó una tradición peronista muy desentendida de los medios.

Una cosa es que el jefe de un movimiento nacional o un Presidente deba tolerar impurezas o vivir en la trampa diplomática y otra que deban hacerlo todos los militantes, los jefes de agrupación. Todos los peronistas nos sentimos "padres eternos". Abrazamos enemigos, etc.

Haya habido o no mala interpretación (¿cómo saber qué quiso Perón?), cierto es que esa "tradición" debe ser cuestionada y que Perón nunca la objetó seriamente.

Otro tanto debe decirse de la tradición cortesana y oracular del peronismo (esa que se dedicaba a analizar "qué quiso decir Perón cuando sirvió el té o cuando recibió en el dormitorio"). Práctica desligada de cualquier política democrática de masas y que tampoco fue entorpecida por Perón.

miércoles, 19 de enero de 2011

Discutamos a Peròn II

(VIENE DEL POSTEO ANTERIOR...)

VOLVE VIEJO, TE PERDONAMOS por Mario Wainfeld

El nudo gordiano

Acá está el nudo gordiano, porque son muy pocos los que desde "el campo popular" defenestran hoy al Perón del 43/55. Al menos no centran en él sus críticas. La condena o absolución de Perón tiene que ver con el hombre que en 18 años propuso kilombificar todo, hacer tronar el escarmiento, seguir las huellas de Mao o Guevara, socialismo nacional... y un buen día volvió a la Rosada y se asentó sobre las 20 verdades y propuso Pacto Social con Gelbard, cultura política, proyecto nacional, fifty fifty y por ahí Ley Agraria.

Surgen dos lecturas divergentes pero igualmente mágicas: a) la gorila o izquierdista desencantada (léase Soriano, Rozitchner, aún los notoriamente más útiles e inteligentes Sigal y Verón): Perón inventó el verso para traicionarlo. Excitó y luego expulsó y mató a su izquierda. El fue el flautista y la izquierda peronista las ratas de Hamelin; b) la peronista simplista; Perón volvió con la verdad bajo el brazo "y no supimos entenderlo".3 Perón propuso, desencarnado, una docencia cívica y "nosotros" lo desobedecimos.

Ambas lecturas convergen en describir a Perón omnipotente y omnisciente. Para algunos es "bueno" y para otros "malo". Creo (y prefiero) ver un Perón limitado por la propia historia que él en parte generó. Perón se dio cuenta (tarde) que para gobernar debía desarmar al peronismo. Debía volver a meter a los demonios dentro de la caja de Pandora. Digo que Perón lo advirtió, que su propuesta política era básicamente correcta (añado, insuperada hasta hoy) pero que comenzó tarde a desacelerar.

Perón no hizo política dieciocho años, pensando en echar de la Plaza a la juventud del 1° de mayo de 1974; fue haciendo lo que salía para volver. Sus antagonistas, la cambiante política argentina, los propios peronistas (invocando el nombre de Perón) hicieron su política y le entregaron sus "neoperonismos" o sus cadáveres de Aramburu, condicionaron al líder exiliado. Perón resistente tuvo una lógica, un sentido difícil de recusar, porque (reconocen todos), con ello logró algo casi único: conservar su hegemonía pese al exilio y a la proscripción. Además, porque le asistía la razón: aunque con la complicidad que he explicado, era el jefe de la rebeldía en la Argentina. Era la representación y la encarnación de los sumergidos, los olvidados y los perseguidos en un país dependiente, injusto y (homenaje que rindo a la cultura hoy dominante) antidemocrático.

Añado un mérito. Perón exiliado aprendió política e historia, hasta ecología (tal vez no economía, como acierta Concatti en este mismo número). Mejoró y amplió su discurso. El peronismo del '46 fue pragmático hasta la improvisación. No le fue nada mal, queda dicho, pero no es irrelevante que el General exiliado aprendiera tanto de su movimiento. Aprendió que Valle era peronista (le tomó un tiempo, ciertamente). Aprendió el revisionismo histórico (que no integraba su bagaje en las dos primeras presidencias: revísense los textos oficiales de historia o acúdase simplemente a los nombres que se pusieron a los ferrocarriles argentinizados). Sacó al peronismo de su provincialismo presuntuoso (aquel que dijo por años que el peronismo había superado todo el pensamiento político occidental, hazaña presuntamente lograda por Perón en sus ratos de ocio y Figuerola en un cuarto) y lo vinculó con más justicia y mejor moraleja a sus hermanos movimientos de liberación. Perón hizo sincretismo para gobernar desde el '46 y también para regresar desde el '55 y eso es siempre meritorio, piensa uno que no es dogmático.

Perón volvió

Perón resistente tuvo lógica y justificación; también errores y limitaciones que empañaron su regreso. Le asistía derecho a ser iracundo e irresponsable en 1956: estaba muy lejos del poder. En los setenta debió ser más cauto: llegaba su hora. El estadista, debió prever y garantizar su victoria antes del momento en que lo hizo. Debió sofrenar los vientos que había desatado, y levantar el acelerador antes. El "penúltimo Perón" fue excesivamente irresponsable e insurreccional para el proyecto. No le reprocho al "último Perón " (como algunos) que haya retornado para gobernar, para hacer "peronismo" y no "maoísmo"; le cuestiono que impolíticamente él mismo haya dificultado ese logro.

Se dirá: ahora es fácil verlo, había que estar ahí. Es obvio, pero esa es la carga del estadista, el conductor, quien tiene el óleo sagrado de Samuel: anticiparse a los acontecimientos, saber más que el hombre común, avizorar la historia. Perón jugó demasiado a la insurrección, a la revolución permanente; tantos le creyeron y luego costó desandar el malentendido, como le diría Giussani.

Perón pagó caro tributo a su vocación por los mediocres, o los fuertes. Lo rodearon casi siempre (él lo dijo alguna vez) adulones y alcahuetes. Perón no fue nada generoso con otra casta de peronistas. Y no los tuvo a mano (¿en cuenta?) cuando jugó sus últimas cartas.

Por otra parte, el "sistema de conducción" que partía del hecho consumado, tendía a consagrar a los fuertes. Perón desarrolló intensa prédica en relación a cómo manejar las combinaciones buenos–pocos; malos–muchos. Tengo para mí que aplicó todas las soluciones posibles (v.g. prefiero pocos–buenos, etc.) pero que en general su mensaje tendió a demostrar que con "pocos–buenos" no se conseguía nada. Había que sumar a los malos, (otro tanto podría decirse de los inteligentes–malos y los tontos–buenos). En definitiva, homenajeó en exceso al poder en detrimento de otras virtudes, aún de la lealtad tan mentada y tan poco respetada dentro del Movimiento.

Perón nunca tuvo personas de confianza, por eso acudió con asiduidad a su entorno. Evita, Isabel y López Rega merecen muy distintos juicios de valor, pero responden a la misma lógica cortesana del líder. No se trata de cuestionar un mero nepotismo, sí de advertir cuán solo estaba (se puso) el jefe de una facción política que aglutinaba a más del 50% de los argentinos y que sólo podía confiar en su lacayo o en su esposa.4 Perón no se generó un buen entorno, y no fue ajeno a las ruindades, desmesuras o torpezas de éste.

Cuando Perón vuelve paga sus errores y limitaciones. Tributa caro su amor a los fuertes y los mediocres.

Premia en exceso a los mediocres (Lopecito, Isabel) y perjudica así toda la evaluación de su trayectoria histórica.

Los fuertes se le oponen (CGT, Tendencia). Perón contrapesa a un fuerte con otro fuerte; sigue menospreciando a los débiles que no lo entornan. Por eso a la tendencia la enfrenta con López Rega, y luego el 1° de Mayo "elige" a la CGT, dejando sin política a los "buenos–tontos" que tal vez eran muchos, pero no fuertes.5 Cuando Perón expulsa a los Montoneros de la Plaza sacraliza el poder de la CGT. El 12 de junio de 1974 denuncia la traición de la CGT–CGE en un discurso formidable que revela que conserva intacta su capacidad de orador, que no era sólo un senil obsesionado por la escupidera (como quiere Tomás Eloy) y también que estaba solo. Entonces el hombre se muere llevándose en sus oídos la más maravillosa música, la voz del pueblo que lo adoraba. Usted sí que sabía de música, General.

El último Perón es la suma de contradicciones. Habla de democracia integrada y designa ministro al Brujo. Abraza a Balbín y consiente el navarrazo. Denuncia la pequeñez del peronismo pero sigue empeñado en lidiar en sus trincheras.

Voces sagaces dicen: El último Perón condujo a la tragedia porque era malo, porque estaba gagá, porque negaba la política, porque era de "derecha".6 Son enfoques parciales, niegan la prédica pacifista de Perón, su obra de gobierno (plasmada en el '46, fallida en el '73) su recurrente evasión de la violencia. (Perón fue un amarrete de la sangre de los argentinos y eso es un punto que no siempre se le reconoce); el simbólico abrazo con Balbín. La pedagogía (insuficiente pero no inexistente) de los discursos pronunciados a partir del 20 de junio del '73. El enfoque Perón–bueno–maestro, que los argentinos (los peronistas) no supimos escuchar es a su vez insuficiente. Perón tuvo que ver en la derrota del '76.7 Tuvo que ver con Isabel y López Rega, dato que sagaces peronistas pretenden olvidar. Creen que la gente venera a Perón como un Dios. No es así. El hombre del común no es tonto y sabe diferenciar lo principal de lo accesorio, la teología de la política y el hombre de la obra.8 Perón no fue sólo el abrazo con Balbín ni sólo López Rega. Perón fue Miranda, Carrillo, Gelbard, López Rega. También el ensayo de Puiggrós. Perón hizo lo que pudo al volver y no le alcanzó. En parte fue culpa suya. En mayor medida lo fue de toda la estructura política argentina que se conjuró para excluirlo y proscribirlo 18 años. En parte fue la situación nacional enrarecida y pervertida por la violencia. En parte la miopía suicida del empresariado nacional que optó por el golpismo y el genocidio para contrarrestar el control de precios. Y los Montoneros, y la burocracia sindical, y...

Perón no fue el dueño de la política argentina. Ni siquiera del peronismo. Fue (apenas) (nada menos) y (ahora sí connoto valorativamente el término) el más grande político argentino durante cuarenta años.

NOTAS

3 Algo así dice un crítico usualmente sutil como es Julio Bárbaro. En Con bronca y esperanza recuerda que nos dejó un movimiento del 62% y lo dilapidamos. Era un capital, pero tenía algunas cargas: López Rega, los Montoneros, Lorenzo, Isabel...


4 En una reciente charla "Cacho" el Kadri decía: "pobre General, no le dejaban libertad para elegir la esposa". El argumento emotivo es endeble: se critica no a la esposa ni a que eligiera a su esposa. Se critica que eligiera esa esposa para ese rol.

5 Los "buenos–tontos" que quedaron sin política fueron: a) todos los sectores juveniles antiburocráticos ajenos a la tendencia (embretados con ésta por el sacralizado macartismo sindical) y b) las propias bases de la tendencia a quienes Perón no buscó diferenciar de su conducción y que fueron estigmatizadas en Plaza de Mayo y condenadas a "seguir siendo montoneros".

6 Gagá. Tomás Eloy Martínez. Negaba la política: Sigal–Verón. Era "de derecha": Osvaldo Soriano, Rozitchner. Para un mejor desarrollo del tópico ver la nota de Horacio González en este mismo número.

7 Desgracia de expresarse por escrito. En algún momento (Unidos N° 3; Agosto 1984) titulé una nota: "1° de Julio de 1974. El comienzo de la derrota". Tras haber repensado y discutido el tema me parece exagerada esa posición. La derrota se agravó y pervirtió tras la muerte de Perón pero germinó mucho antes. Eso no significa omitir la grave responsabilidad de la conducción montonera en la caída del gobierno peronista. A ella me referí en mis notas con Ivancich publicada en Unidos 2, 6 y 7.

(CONTINUARÀ...)

martes, 18 de enero de 2011

Discutamos a Peròn

En diciembre de 1986 (repito, en diciembre de 1986) Mario Wainfeld publicó en la Revista Unidos el que, para mi, es el mejor texto introductorio a Peròn (el peronismo). Pienso que quizás le sirva a tanto compañer@ joven que siente en el cuerpo que discutir con Lubertino, o Ritondo, es algo un poco triste pero todavía no sabe bien porque. En el Viejo arrancamos nosotros, acá empieza el peronismo (Peròn).

Volvé Viejo, te perdonamos

escrito por Mario Wainfeld

Los nombres de los dioses siempre generan debates. ¿Cómo nombrar a Perón? ¿Es posible pensarlo como un hombre y no como un dios? ¿Para qué arco pateaba ese General que sabía tanto de música?

"Cuando un dirigente sacralizado muere de ancianidad en el mundo, los pueblos desamparados consideran sin embargo, esta muerte, una muerte violenta.
Cuando los estudiantes del año 3000 abran sus libros de Historia en las páginas del Siglo Veinte leerán quizá: URSS Stalin; Yugoslavia Tito; Gran Bretaña Churchill; Francia De Gaulle; China Mao.
Preguntarán entonces: ¿Eran los nombres de las capitales? Se les responderá: No, eran los nombres de los dioses de ese siglo.
Y los niños de las escuelas del futuro sacudirán la cabeza pensando qué difícil sería para los hombres vivir en un tiempo en que los dioses habitaban entre ellos".
Bernard Chapuis en "Le Monde" refiriéndose a la muerte de Mao–Tse Tung.

"La Historia Universal según yo lo entiendo... es en el fondo la historia de los Grandes hombres que han actuado en el mundo."
T. Carlyle, "Los Héroes".

 "El hombre cree a menudo que él es el que produce la evolución. En esto, como en muchas de las otras cosas el hombre es un poco angelito. Porque es la evolución la que él tiene que aceptar y a la cual debe adaptarse (...) La evolución que él no domina es la de la naturaleza y del fatalismo histórico. El es solamente un agente que crea un sistema para servir a la evolución y colocarse dentro de ella."
Juan D. Perón (Discurso en la CGT – 30 de junio 1973)

EL PRIMER problema, como siempre, es el nominativo. ¿Cómo llamarlo? ¿"El Viejo", como le decíamos entonces? ¿El General Perón, como quieren la iconografía alfonsinista (seguramente pensando resaltar un costado autoritario y militar) y algún peronismo folklórico o "de derecha"? A mí me gustaba decirle "el Pocho", pero resulta que el vocablo remite al pasado, a la UES y hoy suena anacrónico y a veces, gorila. También puedo ponerle "el general herbívoro". La expresión –creo– conserva su propio humor y es bien descriptiva, pero no puede usarse cada cuatro renglones.

"Juan Perón" solía firmar el hombre (entre paréntesis, General, qué apellido le tocó en suerte. Sonoro, corto, rima con todo. Cómo no creer en el destino con ese apellido). Pero nunca nadie lo nombró así, sonaría a falso.

Será Perón entonces y el primer problema queda resuelto.

De terapias berretas y dobles discursos

¿Qué es hablar de Perón? ¿Sicoanálisis berreta? ¿Autojustificación? ¿Reubicación en la sociedad? ¿Propaganda alfonsinista? Puede ser cualquiera de estas cosas, que procuro evitar, lo que remite al tercer y (calma, lector) último problema. ¿Hasta qué punto se critica o alaba a Perón por características que no le son exclusivas sino atinentes a los políticos prácticos? La preponderancia de Perón ha sido tan manifiesta que puede decirse que ningún otro político argentino ha sido estudiado (¿ninguno ha existido?) hasta que alboreó Alfonsín.

Ejemplos menudos: se dice que Perón ganó votos "por izquierda" y gobernó "por derecha". Más allá de lo discutible y simplista de la imputación, lo que sería aplicable al Perón del '73 pero no al del '46, vale la pena inquirir ¿no lo hizo Frondizi que logró acólitos declamando nacionalismo petrolero y pseudoperonismo y gobernó firmando contratos con multinacionales y con plan Conintes? ¿No lo hizo Alfonsín que prometió que con la democracia se comía, educaba y vivía y ahora aduce que no hay con qué y que lo importante es el sistema? ¿Cómo ligar la denuncia al pacto militar sindical con la alianza Nosiglia–Cavallieri y con la gestión de Jaunarena? Pero, argentinos, marchemos hacia las fronteras. ¿Qué pasó con el bueno de Felipe González, cuyo discurso es utilizado hoy por Neustadt en horario central de la TV oficial? ¿Se acuerdan de ese Miterrand que hablaba tan bien? Debe ser apenas homónimo del hombre que hoy cogobierna "la France".

Perón fue injusto con sus lugartenientes. También Frondizi se desprendió de apoyos de toda la vida cuando conoció a Frigerio allá por el '56. Alfonsín ha desplazado de su lado a los compañeros de la primera hora. Germán López pasó al ostracismo, Conrado Storani casi. Los pilares del gabinete de Alfonsín no son de Renovación y Cambio, ni siquiera radicales: Sourrouille, Barrionuevo, Caputo, Caro Figueroa, Lavagna.

Las pillerías, las agachadas, las trampas, el doble discurso ¿fueron invento y patrimonio exclusivo de Perón o forman, bien que mal, parte del bagaje de todos los políticos prácticos y en especial de los dioses bajados a la tierra?

La pregunta prefigura su respuesta y –aún más– la forma en que creo debe ser encarado "el tema Perón".

La discusión sobre Perón, sobre el cuerpo de Perón, como diría Horacio González, tiene a mi ver, dos orígenes: 1) la necesaria introspección de "todo el campo popular" tras la derrota que significó el "Proceso"; 2) una imposición de la cultura alfonsinista que postula discutir la política como ética, como estilo, como discurso, como cualquier cosa... menos como conflicto. En la primera, me siento incluido. Ahí están algunas broncas con Perón que esta nota no terminará de saldar, mi reciente comprensión hacia la curiosa relación de amor–odio que ligaba a los viejos militantes peronistas con el Viejo, antaño no compartida por "la generación del setenta".

A la segunda le quiero disparar. Quiero huir de la recusación a un Perón "autoritario" que no para mientes en por qué, cuándo o con quién lo fue. Evadir la censura a un Perón nepotista formulada cuando gobierna la Argentina el Partido más nepotista que estos pastos conocen.1 También quiero huir del fundamentalismo peronista.

Postulo discutir a un hombre político, no a un Dios; pensarlo en función de conflictos, de alineamientos de intereses y no referirlo a una ética tan imprecisa como interesada o a un debate sobre estilos o discursos.

Una lectura de Perón ha sido patrimonio común de peronistas y de gorilas. La de dueño de la historia, la de la frase de Carlyle que precede ese opúsculo. Deseo oponerle la cita de Perón que también lo encabeza.

Perón no fue el patrón de la historia argentina desde el '43. No la hizo y deshizo a su antojo. No fue Dios ni Satanás en la tierra. Fue (apenas) (nada menos) el más grande (por ahora despojo al término de valoración) político de ese período. Fue como todos los hombres, hijo de las circunstancias, esclavo de su tiempo. Acertó y cometió errores. No hizo todo lo que quiso sino lo que quiso dentro de lo que podía.

Fue un transgresor, un provocador, a veces un imprudente, pero no inventó a la Argentina, a sus clases sociales, a los Montoneros, ni al empresariado nacional. Los encontró hechos y los agarró de volea, con mayor o menor puntería. Hizo varios goles, aunque hay que reconocer que muchas veces sus rivales le dejaron picando la pelota frente al arco desguarnecido...

Pretendo ver qué hizo Perón admitiendo su condición humana, su falibilidad y la red posible de opciones que rodeó cada una de sus decisiones.

Propongo un revisionismo de Perón: Colocarlo en función de opciones y líneas históricas, sacarlo del templo y ponerlo en la historia. Eso implica asumir que sigue habiendo arcos, aunque a veces no se sepa adonde están ni para qué lado hay que patear.

Parece cada vez menos discutible, dentro de los que patean para "un" arco, que el Perón del 43/55 gana por goleada. El peronismo cambió la Argentina pagando un bajísimo costo social. La revolución rusa –decía Lenin– era soviets más electrificación. El primer peronismo fue justicia social y chimeneas humeando. Un hombre digno metido adentro de una fábrica que producía bienes que él mismo podía llegar a consumir. El ascenso social compartido y orientado en defensa de los más débiles. La radio, la TV, el cine nacional, el mensaje de masas y el consumo al servicio de la comunidad.

En ese balance indiscutible, algunos límites de Perón: a) su creencia en la tercera guerra mundial que condicionó parte de sus decisiones y que revela que no era infalible. b) no advirtió a partir aproximadamente de 1952, cómo se angostaba el carácter modernizador, irreverente y plebeyo del peronismo, cómo perdía representatividad sin ganar consenso "afuera"; c) su incapacidad para rodearse de peronistas dignos. La desmesura de Perón y sus rivales (v. gr. los radicales) es una culpa compartida. Obviamente más grave la de los opositores que trabajaron para la Libertadora.

El león herbívoro

El Perón de la resistencia, el que mi generación veneró, es el mejor apoyo para la lectura histórica que propongo. Ciertas versiones (la gorila, la de Rozitchner, la de Guardia de Hierro) lo describen omnímodo, moviendo los hilos desde Caracas o Madrid, y, un peronismo obediente que lo siguió sin pestañear. El demiurgo hizo y deshizo durante dieciocho años y se vino cuando y como quiso. "Lanusse idiota (decía una consigna en una pared de Devoto) Perón volverá cuando le canten las pelotas".

Sencillamente falso. Todos lo saben. La relación Perón–movimiento peronista–enemigos fue mucho más rica y variada de lo que sugiere este relato bobo. Cierto es que esta interpretación fue favorecida por el propio Perón y por su teoría de la conducción. A ver si me explico.

Desde que cae, Perón desarrolla una lógica de resistencia. Sumar fuerzas contra el enemigo. Definirse peronista era aceptar una decisión política, no ideológica. Era peronista quien (queriéndolo o no, aún sabiéndolo o no) servía a Perón en un momento determinado. Perón "acepta" todo lo que le proponen los resistentes o los no peronistas y lo valoriza como propio. No siempre hace esto, es algo que va aprendiendo. Por eso tarda en avalar a Valle que "se corta solo" y transgrede el planteo insurreccionalista que preconiza el líder en el '56. Perón no ve aún cómo él mismo ha de "conducir" al peronismo. No apoya a Valle, antes bien lo critica; no así los peronistas, que lo hacen suyo, lo incorporan como héroe. Perón aprende pronto la lección; la aprende de los peronistas...

... que son díscolos, que hacen lo que les va saliendo y saben (porque así se arma el juego) que Perón avalará (o no), criticará o dejará pasar lo que hacen. La larga resistencia (1955/1973) es un cúmulo de desobediencias e insubordinaciones. Cuanto menos de autonomías luego santificadas.

Eso es el neoperonismo y también los Uturuncos. El vandorismo y el participacionismo. Ongaro. Los Montoneros.

El movimiento es una complicidad tramada para luchar contra un sistema socio–político injusto que también hace lo suyo.

Nadie espera el "OK" de Caracas o de Madrid para actuar. Nadie pide permiso a Perón para romper un vidrio. Se opera, se rompe el vidrio y luego se acude a Perón.

El peronismo es rebeldía contra la sociedad basada en un funcionamiento pletórico de rebeldías. En esa lógica se inscriben perfectamente la frase de Vandor "estar contra Perón para salvar a Perón" y la carta de los Montoneros que le cuentan: mire general, lo que hemos hecho... y le adjuntan el cadáver de Aramburu.

Perón avala y santifica todo porque lucha a todo o nada con el sistema político argentino, que pertinazmente lo excluye y ataca (y con él a los rebeldes, a los críticos, a los trabajadores). Perón debe sumar para volver. Sumar obliga a consentir, a tolerar. Todo debe quedar "dentro" del peronismo. Para lograrlo el líder remoto tolera gran autonomía. En el fondo, todos fuimos "formaciones especiales" aunque muchos no optamos por el crimen político.

Perón resistente no es pues el único dueño de la situación. Es el hombre que debe mantener su liderazgo frente a un sistema político que busca aislarlo y ante un activismo político que opera "en territorio" con gran autonomía y que resulta bien difícil de contener. La conducción resistente es la respuesta a ese entramado histórico que plasma la hazaña de mantener un liderazgo durante 18 años y tener en jaque a un sistema político social injusto y excluyente. Permite "la vuelta" y la condiciona... Perón llega preso de las fuerzas que él mismo ayudó a desatar o al menos toleró.

Creo que Perón se percata un poco tarde. Lo manifiesta claramente recién cuando llega al país en Noviembre del '72, y convoca a las fuerzas políticas al restaurante Nino. El Perón insurrecto, el vietnamita, deja su espacio al proyectista de naciones, al admirador de las democracias integradas, al propugnador de una nueva cultura política. Nadie lo escucha, porque los peronistas seguimos jugando "mientras Perón no está", porque todos en general creemos que dirimir la interna peronista es más urgente que gobernar, porque seguimos atados a la inercia de la resistencia.2

Además, el peronismo es ya un frente inviable, social e ideológicamente. Lo que fue fuerza para resistir (la diversidad casi inimaginable de apoyos, sectores y pensamientos) es disfunción para gobernar. Perón lo advierte (¿cómo no hacerlo después de Ezeiza?) baja del avión y (como el comandante de la canción cubana) manda parar. Casi nadie le hace caso; menos que nadie la CGT y la Tendencia, los dos sectores que hegemonizaban por entonces nuestra interna.

(CONTINUARÁ...)

Notas

1 Casi todos los radicales son hijos de radicales. Los "cordi–boys" heredan el partido de sus padres: Stubrin, los Storani, Casella, Suárez Lastra ¿Qué otro buen motivo existía para ser radical en 1973?

2 La critica a las consecuencias del sistema de conducción de Perón debe abarcar a quienes lo santificamos. No es el centro de esta nota, focalizada en Perón, pero no puede omitirse el (auto) cuestionamiento a quienes admitimos como formidables todos los mecanismos utilizados por el Líder distante... y a la vez no supimos "desarmarnos" cuando él volvió. A menor desarme, mayor crítica.

jueves, 13 de enero de 2011

Claramente

Claramente hay una nueva clase social accediendo a las vacaciones.
Claramente hay nula inversión privada en las playas.
Claramente hay poca inversión estatal, pero alguna hay.
Claramente algún boludo difundió que ir con perros a la playa es cool. Encima esos perros chiquitos y encopetados, paseados por señores ya mayores, como yo, digamos, que hacen caca en la playa... entre roñosos y afeminados.
Claramente tener perro y no dejarlo en una guarderia es de baja autoestima y nula elegancia.
Claramente estamos todos mas gordos que hace un año. Chicos, mujeres y hombres.
Claramente hoy vamos a ver a Los Tipitos.
La playa es un embole al sol.

martes, 11 de enero de 2011

Heterodoxia y resultados

Manolo nos cuenta varias noticias de un mundo que se desploma y que tiene problemas harto profundos.
Y nosotros, claro, comentamos: "Lo dice The Economist* Manolo: "The cost of insuring Ireland’s debt against default is now higher than insuring Argentina’s. Five-year Argentinean credit-default swaps (CDS) have been tightening, whilst Ireland’s have widened to 609 basis points, the third highest in the world, after Greece and Venezuela."
"El costo de asegurar la deuda de Irlanda contra el impago es ahora más alto que el costo de asegurar la deuda de Argentina. Los swaps de incumplimiento crediticio (CDS)a 5 años se han ampliado a 609 puntos básicos, el tercer lugar más alto del mundo, después de Grecia y Venezuela."
Ya todos sabemos que Argentina es un enorme grano en el culo del establishment económico mundial. Durante muchos años toda política económica ortodoxa se comparará con lo que hizo Argentina. Lo dice Stigliz cada vez que puede: Sigan el camino Argentino.
Nadie le da bola por ahora.

¡Nadie no! El primer bonista que le hizo juicio a la Argentina allá por 2002, Applestein, se rindió y entró al canje. ¡Amadito viejo y peludo! Pensar que algunos te tratan de derechista... y jamas le hicieron perder un miserable dolar al mas miserable de los vulture funds.

*En The Economist también se puede leer:

jueves, 6 de enero de 2011

A Duhalde muerto Sanz puesto

"La operación de Carlitos Pagni de hoy tiene una breve historia" nos cuenta nuestra MUY calificada fuente del radicalismo. "Viste que estaba lanzado allá por noviembre, bueno, le dijeron: Esperá, esperá a ver que pasa en diciembre. Y pasó diciembre (Indoamericano, Constitución) y bueno... con Duhalde muerto solo quedó Sanz".

martes, 4 de enero de 2011

Ahora dicen que vivir en Argentina estaría bueno...

Aquí va el link a la encuesta de la revista International Living: http://www1.internationalliving.com/qofl2011/
que algunos medios están difundiendo en estas horas.
Argentina es el decimoséptimo (17) país del mundo. Lidera cómodamente el rubro seguridad y avanza en la general desde el puesto 26 superando a Uruguay (que queda en el puesto 22) y convirtiéndose en el país latinoamericano mas "vivible" del globo.
Como bien sabemos, las estadísticas dicen algo pero no todo (bueno, como cualquier signo) pero si van a decir algo es mejor que sea bonito. Buenas noches.
Brindemos

domingo, 2 de enero de 2011

Evo...lución

Evo Morales derogó los decretos de aumento de combustible después de cinco días de protestas. La razón que había impulsado la confección de esos decretos era, muy básicamente, que el combustible estaba fuertemente subsidiado y a alguien se le ocurrió quitarle todos los subsidios de golpe.
La reacción, que en nuestros países siempre esta preparada, vio la fisura en la pared, clavó la pica y arremetió con aumentos en alimentos, textiles y transportes del 100% aunque el combustible solo forme parte del 20% de sus costos. Tomemos nota.

Y andá a cantarle a Gardel. En el duro sur el juego es así de aspero. Te equivocas, te embocan.
Evo se anotició que había metido la pata hasta los cuadriles e hizo lo mejor que pudo hacer: Deshizo el error, derogó todo y empezó, maltrecho y pagando costos, de nuevo.
Por un momento soñé que era marzo de 2008 y Cristina derogaba la 125, lo rajaba a Losteau y Néstor seguía vivo.
Me consuelo pensando que nunca es tarde para aprender y que los gobiernos populistas* de la América Latina van mejorando día a día con el ejercicio del poder.

*Esta claro que para este blog la palabra "populista" no tiene un significado negativo, ni se utiliza peyorativamente, como se estila entre perezosos.

sábado, 1 de enero de 2011

Arranquemos bien el año: Expectativa laboral mundial

La empresa Manpower hizo una encuesta entre 65.000 ejecutivos de todo el mundo para saber cuales son los países que ofrecerán mas y mejores puestos de trabajo durante el 2011.
Y Argentina entró décima en un ranking que encabeza la India, seguida de China. Y si queremos amargarnos porque somos opositores (este blog trata de satisfacer a todos) podemos decir que Brasil esta cuarto, Perú séptimo y Costa Rica noveno.
A tono con la crisis mundial, en el ranking no figuran ni EE.UU. ni España ni aquella "joya del atlántico Norte" que era Irlanda. 


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Un día más, un año más

Se va el 2010 y mas de 70.000 lectores fueron consultados para elegir la frase que caracteriza, y los post mas actuales, del año que se va.
Arduo trabajo para el Consejo Editorial pero al final resultó que: La frase del año fue la le dijo Cristina a Hebe de Bonafini el aciago día en que se nos fue Néstor: "No llores. Ya pasó." Seguida de cerca por la que le dijo al peronismo en Olivos: "Néstor no está. Yo lo vivo así". Contundente. La Jefa esta al mando y operando en territorio. Es Leónidas en Termopilas, lo llorará dentro de 20 años, ahora es tiempo de luchar.
El Consejo Editorial también eligió los mejores post del año. No coincidimos con su elección pero nobleza obliga, aquí van: El 2 de enero decíamos que  los problemas de Cristina eran inflación e inseguridad. Potenciales bombas de tiempo. No nos equivocamos y aunque no se lograron éxitos, no se profundizaron los problemas. Incluso se perfila un tembloroso intento de solución en el tema de inseguridad creando el ministerio y (mucho mas importante) tratando de patear esas enormes bolsas de pus que son la Federal y la Bonaerense (mediante Gendarmería). El 60% de la inseguridad, dicen varios expertos, es la corrupción policial directa o indirecta.
Durante el Bicentenario nos dimos cuenta que no todo esta tan mal, que también somos esto.
El día de la primavera pedíamos a los gritos una sola CGT.
Octubre nos llevó a Néstor pero hizo crecer a Cristina. Escribimos desde la impiedad, Conociendo a Cristina II: Principessa.
Y en noviembre dimos un panorama desde el puente (Saavedra) que (aun) no ha perdido actualidad.
En fin, un largo año, donde este blog creció en lectores, la blogosfera nac&pop creció en blogs (ya no se puede seguir a todos che, todos los días hay uno nuevo), algunos opinan que hay cierto estancamiento, puede ser, es cierto que la novedad ha dejado paso a cierta saludable rutina.
Pero los blogs siguen generando encuentros, intercambios de información y molestan, sobre todo molestan, lo vemos en los gemidos histéricos e histrionicos de, por ahora, algunos pseudoperiodistas que no toleran la competencia. Sobre todo la competencia de periodistas mejores aun sin aparato comunicacional detrás.
Nos espera un 2011 venturoso.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Desencuentro con la fe

Charly García cobró $ 523.839,85 por su "actuación" el 12 de diciembre . En el segundo lugar de los más costosos estuvo Vicentico. Salió $ 436.618,82. La banda boricua, Calle 13, completa el podio con un presupuesto de $ 371.896,50. (en el recital que recordó al militante asesinado Mariano Ferreyra dijeron que Calle 13 fue gratis), según informa Perfil.com
El ganador de dos premios Oscar consecutivos a la mejor banda de sonido, Gustavo Santaolalla, cobró por dos. Su banda, Bajo Fondo, recibió $ 258.889,50 y él, por su actuación con invitados, costó $ 128.417,30. Kevin Johansen por su parte se llevó $ 103.761,18.

La cantante Teresa Parodi facturó $ 50.082,75. León Gieco se subió al escenario en frente a la Casa Rosada por 38.525,19 y Víctor Heredia actuó por $ 32.104,33.

No todos los artistas pusieron un precio a sus presentaciones. El grupo conocido como "Músicos con Cristina", integrado por Isabel de Sebastian, Mavi Diaz, Leo García y Fena, entre otros, no cobró por la actuación. 
Y son los únicos que deberían haber cobrado. Esta historia de "artistas" populares llevándosela toda la venimos viendo desde los ´80. Hagamos algo distinto también con este tema.  Se parece demasiado a un circo para la gilada.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Post Urgente

La llamada Estrategia de la Tensión incluye el uso premeditado de terrorismo para infundir temor entre el padrón electoral de un país determinado para así lograr un desplazamiento hacia la derecha, hacia un estilo gubernamental de "ley y orden".
Sabemos bastante bien que el miedo es un poderoso disciplinador social.
Se ha usado hasta el ridículo, personajes pintorescos de la CIA como Osama Bin Laden o antiguos aliados como Sadam Hussein son presentados como peligrosisimos cuando no pueden hacer nada que no se les permita. Después viene el orden. Buenas noches.

Para saber mas: http://www.nodo50.org/antimilitaristas/spip.php?article3610
http://www.diagonalperiodico.net/Las-cloacas-de-la-Transicion-y-la.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Estrategia_de_la_tensi%C3%B3n

lunes, 20 de diciembre de 2010

El Amor y el Peronismo

Nelly Omar cumple 100 años.
Como peronista prohibida hasta la violencia durante décadas Nelly guarda tantas historias como años.
Una es su relación con ese peronista de excepción que fue el gran Homero Manzi. Nelly durante años negó esa historia por respeto a otra compañera Doña Casilda Iñiguez, esposa del gran Homero durante añares. Y Homero tampoco quiso avanzar en la relación por temor a dañar a su hijo. Solo muchos años después de la muerte de Casilda, Nelly Omar admitió que los tangos "Malena" y "Sur" (nada menos) están dedicados a ella y que se los banca.
En fin, un amor muy peronista, que excede el egoísmo natural de los amantes para derramarse sobre los que los rodean. 
Ya el General Perón nos había dado muestras de lo universal que puede ser el peronismo en temas románticos enamorandose primero de una Evita y después de una Isabel. Si eso no es un mensaje de amor universal no se que puede serlo.

Pero Nelly Omar cumple 100 años y los quiere celebrar en el Luna Park (donde se conocieron Evita y el General) y claro, cantando tangos y, antes o después, la marcha. Además sueña con que la hinchada de Racing le cante el feliz cumpleaños. Porque claro, como Perón, como Homero, como Evita y como Nestor, Nelly Omar también es de Racing.
Y entonces entendemos todo.