domingo, 28 de diciembre de 2008

¡Sigamelo a Strassera, Macaya!

Strassera sobre Yacobucci y Garcia (los jueces de la Cámara que liberó a Astiz y Acosta) : "Son jueces impecables a los que se quiere someter a un juicio político por un Consejo de la Magistratura al servicio del Ejecutivo, con la mayoría necesaria para intimidar a los jueces independientes y nombrar a los amigos" La Nacion 22/12/08 (el subrayado es nuestro y no lo prestamos).

“El pueblo español...ha preferido los derechos humanos de los guerrilleros al derecho insobornable de la Patria"
Yacobucci sobre la España posfranquista en la revista Cabildo agosto de 1977

Ademas Strassera querido, el Consejo de la Magistratura (pueden leer su apasionante y corta historia aquí) tiene un representante del Poder Ejecutivo y 4 legisladores del oficialismo sobre 13 miembros y 5 sobre 13 no es mayoría en ninguna matemática conocida.

7 comentarios:

Meursault dijo...

Creo que muchas veces, por defender determinadas ideas, se le pega a la persona equivocada. La resolución de Yacobucci, más allá de que en este caso esté dejando en libertad a estos hijos de puta, es impecable desde el punto de vista jurídico. La Cámara de Casación había dictado pocos días antes (30 de octubre) un fallo plenario en el que dejaba asentada la teoría de que las personas, por principio general, deben permanecer en libertad durante el proceso y previo a que exista una condena. Un fallo estupendo y que reafirma las garantías constitucionales de muchísimas personas. Muchísimas más que estas ratas de puerto que ahora podrían quedar en libertad. Hay que tener cuidado con lo que se pide, porque muchas veces, por resolver cualquier cosa en un caso, conlleva a que esos mismos argumentos sean utilizados después para cagar a un montón de gente. Es preferible que se respeten las garantías de estos hijos de puta, a que se resuelva en clarísima contradicción con la Constitución y los Tratados Internacionales firmados y luego esos argumentos sean utilizados para encarcelar a miles de personas previo a que se dicte la sentencia.
Lo único que falta es que por culpa de estos hijos de puta que no respetaron la más mínima garantía, ahora se retroceda lo poco que se avanza en garantías y derechos humanos. Yacobucci, más allá de esas notas reflotadas de cuando él era un estudiante de derecho, es un juez intachable y de una honestidad probada e indiscutible.
No todo el que opina diferente es un enemigo. La caza de brujas está mal de los dos lados y no hay que caer en esas facilidades, porque se pierde autoridad moral para putear a los que realmente se lo merecen!
Guste o no, una persona no puede estar más de siete años sometida a proceso, sin condena aún, y permanecer preso. El error es que la justicia no haya sido más eficaz y veloz en juzgar estos hechos, pero la libertad durante el proceso, es algo que debería ser respetado a TODOS los ciudadanos. Y si con esto se beneficia a un par de hijos de mil puta, mala suerte, es preferible respetarle las garantías a las ratas que -por culpa de ellos, encima- se vulneren las de muchos otros.

Lic. Baleno dijo...

Coincido absolutamente, pero hago notar que la (supuesta) impecabilidad del fallo no se extiende al juez (que es de lo que habla el fiscal de la patria strassera).
Es necesario saber si Yacobucci respeta las garantias constitucionales siempre o si piensa como sus colegas de la revista Cabildo que son mas o menos utilizables de acuerdo a los ideales antidemocraticos que esa revista ha sustentado con una coherencia que asusta.
Po otro lado que un jurista de la talla (mas bien pequeña y vaporosa) de Strassera no sepa como se integra el Consejo de la Magistratura y repita cosas que escucha por ahi me preocupa...

Andrés el Viejo dijo...

Strassera no solamente es hoy un fantasmón y un enfermo cuyas opiniones deberían reservarse a los especialistas que lo tratan. Siempre fue lo mismo, aunque el azar de un sorteo le haya dado una inmerecida fama de perseguidor de genocidas: el sorteo del que surgió como fiscal del juicio a las juntas militares.
Como fiscal federal de la dictadura, Strassera avaló la resolución del juez Anzoátegui, el 27 de febrero de 1981, para allanar la sede del CELS y los domicilios de algunos de sus directivos. Nueve personas quedaron varios días detenidas e incomunicadas en la Superintendencia de Seguridad Federal por el mismo procedimiento.
Ese es el ídolo democrático y progresista Strassera. ¿Por qué no habría de elogiar a Yacobucci?

Enrique Martín dijo...

Strassera le hizo un impecable trabajo al impecable Alfonsín, con la impecable colaboración de Moreno Ocampo e Ibarra. Es el gran e impecable inventor de la impunidad. Si nuestro país tuviese menos impecables estaríamos mejor.
Impecable (y pedagógico) el post.
Mono Gatica

Contradicto de San Telmo dijo...

Me gustaría preguntarle al señor Mersault, del primer comentario, que por la suficiencia de sus dichos parece que la tiene clara en temas de derecho penal, si a las causas que involucran delitos de lesa humanidad y genocidio les caben las generales de la ley que garantizan la "impecabilidad" del fallo...?

No es chicana, es pregunta.

No lo veo a Hesse o a Goering en el mismo régimen que al Comehombres de Munich, pero no lo sé.

Su respuesta bienvenida.

Meursault dijo...

Yo creo que las gatantías constitucionales y los derechos humanos en general, deben serle respetados absolutamente a todas las personas. Es más, creo que cuanto más rata de puerto es la persona que recibe ese tratamiento -garantías en general- más se enriquece y dignifica la sociedad que los aplica. El derecho penal es un arma muy potente que tiene el estado para entrometerse en la vida de las personas, por lo cual, cuanto más limitada y restrictiva sea su interpretación, más se garantizarán las libertades y el tratamiento justo. Sería muy peligroso que el estado pueda decidir en qué casos sí se deben respetar esas garantías y en qué casos no. Si hoy se optase por no respetar las garantías de estos genocidas, qué imediría que mañana tampoco se les respeten a otros individuos cualquiera. La gravedad de los hechos cometidos debe influir, eventualmente, sobre la condena final, pero no sobre el respeto del debido proceso, el derecho de defensa y demás...
Ahora, otro tema es el hecho de que se tarde tanto en juzgar a personajes cuyos hechos ya se encuentran probados por todos lados. Podría, incluso, analizarse una posible sanción a los jueces por la demora en las investigaciones, pero nunca esas impericias o anomalías, deben ser soportadas por los imputados. Por más hijos de puta que sean. El no respetar las garantías de una sóla persona, perjudica a toda la sociedad.
Por supuesto que lo que acá digo no significa que hoy el derecho penal sea justo. Existe una persecución penal selectiva absolutamente intolerable, pero bueno, habrá que seguir avanzando paso a paso hacia el ideal. Y cada caso en el que se vulneran las garantías, son muchos pasos para atrás respecto del sistema en su conjunto.

ManuK dijo...

Bueno, por eso estudió abogacía, de matemática no caza un fulbo.

Lo que es grave es que diga que un tipo que escribe en Cabildo es un juez independiente :S