martes, 26 de agosto de 2014

El condor pasa

Leemos que George Soros le inició juicio al BONY por no vehiculizar sus pagos de bonos argentinos. El banana periodista arriesga "si, seguro que los del BONY no van poder dormir esta noche..." Banana como es, ignora que Soros ya hizo quebrar al Banco de Inglaterra en 1992.
Veamos lo que pasó aquel 16 de septiembre.
En los inicios de la década de los 90, Reino Unido entró en el grupo llamado Sistema Monetario Europeo (SME), del que formaban parte países como Alemania, Francia, Italia o Luxemburgo, con el fin de estabilizar el valor de la libra y reducir las fluctuaciones económicas.
Con el paso del tiempo, el tipo semifijo de cambio de la libra (parecido a la salida de la convertibilidad imaginada por Cavallo una década después) se estabilizó en una tasa de 2,95 marcos alemanes por libra y unos niveles máximos de fluctuación de +/-6%, es decir, el valor de la divisa británica no podía ser superior, ni inferior a esos parámetros, o se vería forzada a salir del SME.
Por aquel entonces, Alemania decidió empezar a emitir moneda a lo pavo para hacer frente a la deuda originada tras la reunificación de las 2 Alemanias. El Bundesbank inundó de capital el sistema financiero. Esta decisión fue crucial. La necesidad de Alemania de elevar los tipos de interés para frenar la subida de los precios obligó al resto de países del SME a incrementar también sus tipos. Esta polémica medida se llevó a cabo porque en el SME, los países estaban obligados a fijar su tipo de cambio al marco ya que Alemania era la economía más potente. En consecuencia, si el marco se apreciaba, la libra, y el resto de monedas, se veían forzadas a secundar la subida de la divisa germana.
Estos incrementos forzosos sonaron poco creíbles en el mercado y comenzaron a expandirse las sospechas de una futura devaluación.
Fue entonces cuando George Soros le pegó el mazazo.
Ese día, el húngaro decidió apostar a que la libra esterlina se depreciaría (perdería su valor frente a otras monedas) mediante su salida del SME, y para ello se movilizó, solicitando varios préstamos a través de sus fondos de inversiones, por más de 10.000 millones de libras. George Soros vendió durante la jornada los 10.000 millones de libras y compró su equivalente en marcos.
El Bank of England (BoE), ante semejante sangría de divisas, compró todas esas libras que el mercado estaba vendiendo para defender su moneda. El BoE gastó más de 50.000 millones de dólares en los mercados de divisas para defender la libra sin éxito alguno. El pánico se expandió; inversores de todo el mundo comenzaron a desprenderse de sus libras para comprar marcos. La capitulación del Banco de Inglaterra estaba cerca.
El mecanismo es brutalmente simple: Soros solicita 100 libras al BoE, y se compromete a devolvérselas con algún interés. Entonces, utiliza esas 100 divisas para comprar moneda alemana, obteniendo así 295 marcos (al tipo de cambio de 2,95 marcos por libra). ¿Qué ocurrió? Cuando el precio de la libra cayó por el vendaval especulativo, hasta los 0,20 marcos, George Soros sólo tuvo que hacer la operación inversa, pero con un pequeño matiz; puesto que ahora, con los 295 marcos, al cambio recibía 1.295 libras.
Procede a devolver las 100 libras más los intereses (digamos 105 libras) y obtiene una ganancia 1.190 libras de un golpe. Ahora, imagínense esto multiplicado por millones.
Ante esta situación el BoE anunció, en un intento desesperado por atraer inversores, una subida de los tipos de interés del 5% y llegó hasta el 15% (en libras!!!) pero la medida fue inútil, ya era demasiado tarde. Como dijo al día siguiente el ministro de economía español, Carlos Solchaga: “cuando la especulación arrecia, no hay banco central que aguante la sangría de divisas”.
 Finalmente, a las 19.00 horas del 16 de septiembre de 1992, el canciller Norman Lamont anunció que Reino Unido se rendía ante el ataque especulativo y abandonaba el Sistema Monetario Europeo al no poder mantener la relación libra - marco dentro de las márgenes de fluctuación. La libra osciló entonces sin control devaluándose un 15% respecto al marco alemán y un 25% respecto al dólar. George Soros había logrado quebrar de un solo golpe al Bank of England, que vio como la tasa de cambio cayó hasta los 0,20 marcos alemanes por libra, frente a los 2,95 que se cambiaban el día anterior. El protagonista de nuestra historia sólo tuvo que cambiar la cantidad que había comprado de marcos por libras de nuevo para hacerse multimillonario. Al depreciarse brutalmente la libra, por cada marco consiguió mas de 11 veces lo que había pagado en un principio. En total se calcula que George Soros obtuvo más de 1.100 millones de dólares de beneficio. Por el contrario, las pérdidas del Bank of England ese día se estimaron cercanas a los 3,4 Billones de libras esterlinas. Una carga que en buena medida fue pagada por los contribuyentes británicos. George Soros había postrado ante sus pies a uno de los Bancos Centrales más fuertes del mundo en un ataque sin parangón.
No es buitre. Es un cóndor.
Me parece que el BONY no duerme tan tranquilo.

2 comentarios:

Caíto dijo...

Bueno Lic. de acuerdo a las últimas noticias, tampoco creo que duerman tranquilos Fábrega, Kicci, et all. Parece que somos cada vez más los que estamos empezando a preocuparnos un poco más.
Saludos.

Anónimo dijo...

BALENO SOS UN CONCHUDITO LINDO