martes, 24 de enero de 2017

Reportaje a Martin Hilbert ¿Como conseguir votos?

"–Obama fue como el pionero en esto. En la campaña de 2012, para su reelección, invirtió en esto mil millones de dólares, mucho más que en comerciales de TV. Y con eso contrató a un grupo de cuarenta nerds, de Twitter, de Google, de Facebook, de Craigslist, tres profesionales de póker, otro que trabaja con células madres, en fin.
A esos cuarenta nerds los puso en un subterráneo, les dio mil millones de dólares y un número para el servicio de pizza, ¿no? Y ahí en el subterráneo crearon los 16 millones de perfiles que les interesaban, los votantes indecisos. Sacaron datos de todos lados. Incluso tuvieron acceso a las Setup-Boxes, lo que sería el DirectTV en Chile, que registra cómo tú ves televisión. Si tienen acceso a eso, ya saben lo que te interesa, y empezaron a llevar comerciales individualizados.
Lo más delicado es que no sólo pueden mandarte el mensaje como más te va a gustar, también pueden mostrarte sólo aquello con lo que vas a estar de acuerdo. Si Obama tiene sesenta compromisos de campaña, puede que 58 te parezcan mal, pero al menos con dos vas estar de acuerdo. Digamos que estás a favor del desarrollo verde y a favor del aborto. Bueno, empezaron a mostrarte en Facebook sólo estos dos mensajes.
-¿Con avisos publicitarios?
–No, lo hicieron más sofisticado. Como algún amigo vas a tener que hizo un like a la campaña de Obama, ese like les dio acceso a los perfiles de todos sus amigos –esto también va en la licencia que nunca leemos–, entonces podían ver tu historial y clasificarte. Y además tenían acceso a postear desde el timeline de tu amigo, porque esto también está permitido.
Él no lo ve, Facebook no se lo muestra, pero tú sí vas a ver muchos artículos así como “Obama el héroe de la energía alternativa”, “Obama el héroe del aborto legal”. No son propagandas de la campaña, son artículos de prensa bien elegidos. Y si tú por medio año ves “Obama héroe” de estas dos cosas que te gustan, al final vas a decir “oye, tan mal no está este Obama”.
Bueno, en 2012 le cambiaron la opinión al 78% de la gente que atacaron así. Y Trump lo hizo con 250 millones. Creo que George Orwell se metería un tiro, porque ni él se imaginó algo así. La democracia es completamente inútil con algo así."
Completa aquí.

domingo, 22 de enero de 2017

Fake news por Henry Kamen

Henry Kamen es historiador británico especialista en historia de España y bastante de derecha. Sin embargo su deseo de hostigar a los estados no termina de exculpar a las empresas de medios de comunicación de cada vez son mas empresas CON medios de comunicación.

"El presidente Trump ha denunciado, de manera comprensible, la política de fake news (noticias falsas) fabricadas por un grupo de demócratas que han estado tratando de socavar su mandato incluso antes de que comience.
La información, contenida en un informe preparado por el FBI sobre la base de documentos suministrados por un ex agente de inteligencia británico, alega que el Kremlin ha estado "cultivando, apoyando y ayudando" a Trump durante al menos cinco años.
El informe también alega que los espías rusos han sacado provecho de las "obsesiones sexuales personales" del nuevo presidente para reunir material comprometedor, basado en la estancia de Trump en un hotel de Moscú en 2013, con el que esperan chantajearle.
En efecto, afirma que hay una conspiración entre Trump y Putin.El informe completo ha sido publicado online por un cuerpo de periodistas llamado BuzzFeed, que se especializa en la distribución de noticias no oficiales.
En un documento distribuido a sus miembros, BuzzFeed admite que "hay razones serias para dudar de las acusaciones", pero afirma que todas las noticias falsas deben ser publicadas porque interesan al público. Uno de sus periodistas declaró: "Éste es un documento que está siendo discutido en los círculos de los medios de comunicación y en los círculos de seguridad. Si se está informando al presidente electo, entonces es mejor poder ver de qué se le está siendo informado".
La acción de BuzzFeed plantea una cuestión muy importante que debería interesar no sólo a los periodistas, sino también al público instruido. Si no hay evidencia de que la noticia es verdadera, ¿debería ser publicada?
Es interesante destacar que WikiLeaks afirma que "el documento publicado por BuzzFeed sobre Trump no es un informe de los servicios de Inteligencia. Estilo, hechos y fechas no muestran credibilidad. No aprobamos la publicación por BuzzFeed de un documento que es claramente falso".
Recientemente ha habido un brote de noticias falsas de todo tipo, no sólo online, sino también en publicaciones en papel. Los medios que se especializan en noticias falsas se pueden encontrar por todas partes, sobre todo en Estados Unidos.
Sin embargo, este país también tiene algunos de los periodistas más serios del mundo. Es significativo que el New York Times, cuyo eslogan es "todas las noticias que son aptas para imprimir", se haya negado a publicar detalles de las acusaciones hechas contra Trump, y ha señalado que las acusaciones no han sido demostradas o contrastadas.
Está por ver si los periodistas de todo el mundo tratarán de mantener los estándares de su profesión o si van a elegir la manera más fácil de sensacionalismo y de noticias falsas.
Sin embargo, los periodistas no son el único gremio cuyos estándares están en cuestión.
Los gobiernos son sin duda alguna los mayores creadores de noticias falsas, porque su interés radica claramente en distorsionar nuestro entendimiento de eventos que el público no puede juzgar ni evaluar.
Uno de los ejemplos más notables de noticias falsas fue la información que el Gobierno de Estados Unidos suministró en 2003 para justificar la invasión de Irak. En una reunión del Consejo de Seguridad, el secretario de Estado Colin Powell hizo una larga presentación de supuestas pruebas para demostrar que el régimen de Sadam tenía armas de destrucción masiva que amenazaban la paz del mundo. La noticia era falsa, pero ayudó a justificar la invasión, y permitió que el resto del mundo se dejara engañar por el FBI y la CIA
Después de la guerra, en 2006, el presidente Bush admitió que "comprendía plenamente que la Inteligencia estaba equivocada y [estaba] tan decepcionado como todos los demás" cuando las tropas estadounidenses no pudieron encontrar armas de destrucción masiva en Irak.
El uso de noticias falsas para lograr fines políticos no es, por supuesto, un privilegio único del Gobierno de Estados Unidos. Todos los estados totalitarios se han especializado en información falsa, y muchos estados que no lo son también han visto los beneficios de deformar la verdad para lograr sus propósitos.
Las elecciones presidenciales de Estados Unidos, sin embargo, han revelado por primera vez el papel crucial de las noticias falsas. Hillary Clinton culpó a Rusia por una campaña diseñada para hacerle perder las elecciones.
Fue el mismo Partido Demócrata de Clinton el que pagó a los investigadores para investigar las visitas de Trump a Rusia. El concepto de noticias falsas adquirió muy pronto un significado específico en las agencias de inteligencia (la CIA, el FBI y la NSA) de Estados Unidos.
Uno de los directores de la Inteligencia estadounidense ha afirmado que cualquier crítica al sistema electoral estadounidense está muy cerca de ser "un acto de guerra".
Para estos funcionarios, la única verdadera noticia es la que ellos mismos han fabricado; todo lo demás es falso. A sus ojos, periodistas independientes e individuos como Edward Snowden y Julian Assange son enemigos del Estado porque tratan de usar fuentes alternativas de información.
De hecho, toda la información no producida o controlada directamente por el Gobierno de EEUU se considera como fake.
Se necesita poca imaginación para comprender las consecuencias de este estilo de pensamiento. En un mundo donde la tecnología de la información se ha hecho increíblemente influyente, se ha vuelto esencial para algunos gobiernos controlar y, si es necesario, distorsionar la información.
Un periodista de investigación estadounidense, Derrick Broze, es de la opinión de que "los medios de comunicación de propiedad corporativa, y sus socios en el Gobierno, están trabajando horas extras para difundir el meme de la falsa noticia. Este meme está diseñado para limitar, y en última instancia destruir, a los medios de comunicación independientes y alternativos mediante la censura de puntos de vista antiestablishment". Broze declara: "Noticias falsas son las nuevas armas de destrucción masiva".
Los alegatos (en cada caso, sin pruebas) de que los rusos fueron responsables de la derrota de Hillary Clinton en las elecciones estadounidenses, y de que controlan a Trump a través del chantaje personal, son quizá los ejemplos más sorprendentes de este nuevo estilo oficial de fake news.
La falsa noticia alcanza su punto de éxito cuando el público comienza a debatirla, aunque no haya evidencia de que sea auténtica. El acto de debate indica aceptación.
Ahí es donde la responsabilidad de la prensa libre es primordial, pues sólo una prensa que verifique rigurosamente sus fuentes puede protegernos del efecto corrosivo de la falsa información fabricada por el Estado.
Es ingenuo creer que porque vivimos en una democracia estamos protegidos contra las consecuencias de la desinformación. Aquéllos que controlan los órganos de internet y de la comunicación son quienes también pueden controlar nuestras ideas, regularmente alimentándonos con noticias falsas.
El presidente George W. Bush explicó con franqueza cómo logró engañar al público para que aceptara su historia de las armas de destrucción masiva: "En mi línea de trabajo, tienes que seguir repitiendo las cosas una y otra vez para que la verdad penetre, en una especie de catapulta de la propaganda".La gente acabará creyendo lo que es fake.
Termino con una observación de Noam Chomsky: "En las sociedades democráticas, el Estado no puede controlar el comportamiento por la fuerza. Por lo tanto, tiene que controlar lo que piensas. Una de las maneras de controlar lo que la gente piensa es creando la ilusión de que hay un debate en curso, pero asegurándose de que el debate se mantiene dentro de márgenes muy estrechos". Todo el mundo pensará que tiene una libre elección, pero, de hecho, la selección ya se habrá hecho para ellos. Lo que parece ser cierto es falso."

viernes, 20 de enero de 2017

Llega el futuro

Leemos por ahí: "El año 2016 está signado, sin lugar a dudas, por el calendario electoral. El gobierno de Cambiemos se juega en las próximas elecciones mucho más que los diputados o senadores que pueda colocar.
En esa elección, se definirá si la sociedad aprueba el giro liberal-conservador impulsado por Mauricio Macri en la política nacional.
Un triunfo, le permitiría profundizar en reformas estructurales: avanzar sobre los convenios colectivos de trabajo y otros derechos laborales (plazo mínimo de contratación, indemnización...), extender la edad para jubilarse y reducir los aportes patronales, profundizar la política externa de apertura comercial, entre otros.
Una derrota pondría en seria debilidad al ejecutivo y su programa político-económico, especialmente, si es en manos de alguna expresión cercana al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires. Mientras tanto, la economía cerró el 2016 en franca caída y ya se posponen las expectativas de recuperación para un mitológico segundo semestre, esta vez, de 2017.
Paradójicamente para un gobierno que hizo hincapié en su discurso económico sobre el fin de la etapa del consumo y el comienzo de la inversión, fue ésta última la que presentó la caída más pronunciada dentro de los componentes de la demanda agregada. Según informó el INDEC, para el tercer trimestre de 2016, la inversión cayó un 8,3% en forma interanual mientras que el consumo (público y privado) descendió un 2,3% incrementando su participación en un PBI que cayó el 3,8%.
El fracaso de la política de crecer en base a la inversión evidenciado en el resultado de que la inversión perdió peso en el PBI frente al consumo, es una clara muestra de mala praxis económica del macrismo en su primer año de gestión.
Informe completo aquí.

martes, 17 de enero de 2017

Fotos de una ciudad

Rio de Janeiro es como Buenos Aires pero con anfetaminas. La pobreza es el doble y la riqueza también. La belleza y la fealdad.
También la inseguridad. Durante nuestra estadía en el gran país del norte (Brasil) mas 100 presos murieron en las cárceles brasileñas. Y no tienen la menor idea de que hacer. La respuesta estatal es liberar a los presos menos peligrosos. Lo que no tranquiliza precisamente a los que están afuera. Ademas la competencia por ver quien es menos peligroso sera reñida. Si las cárceles son un infierno, las brasileñas son la escuela del diablo.

La inseguridad es palpable, hay carteristas y descuidistas por doquier pero también vándalos. Tipos (no siempre jóvenes) que entran al subte y lo destrozan o queman un colectivo en plena Copacabana.
Según los expertos todo esto esta en el marco de una lucha por el dominio de Rio de Janeiro entre el Primer Comando de la Capital que tenia su base en San Pablo pero se ha extendido y el Comando Vermelho la organización criminal natural carioca.
A esto se suman fuerza policiales municipales, estaduales nacionales y hasta las fuerzas armadas y un mix de todo eso como el B.O.P.E.
Nos toco ver como un camión de infantes de marina con fusiles de asalto se dirigia a la favela Pavao Pavoncinha a reprimir. Lo que se escuchaba no eran fuegos artificiales.

El gobierno de Temer hace campaña basándose en la baja de inflación y de las tasas de los créditos. Probablemente anticipándonos el eje de Macri en 2017. Una economía que se frena (y en Brasil cayó 11 meses seguidos el consumo y solo subió 0.2% en diciembre) al menos tiene la virtud de frenar la inflación. Una buena entre las pálidas.
Las perspectivas no son buenas. Dicen que en 2017 uno de cada tres desocupados nuevos en el mundo va a ser brasilero.

La infraestructura no emociona a nadie sin embargo en Rio la temperatura no baja nunca de 29 grados y los aires acondicionados se usan todo el día a punto de congelamiento. 17º es la temperatura mas usual y no tuvimos ningún corte de luz.
Si nos sorprendió la cantidad de argentinos, una noche en un restaurante árabe (hay mil, son baratos y están siempre llenos) todas las mesas estaban ocupadas por argentinos.
Bueno, no es tan extraño, allí nos enteramos que el gobernador de Mendoza esta Cuba, el de Jujuy en Florianopolis y la de Buenos Aires en México.

jueves, 12 de enero de 2017

Sobre la producción de noticias. Una mirada medioriental.

Gran articulo de Marga Zambrana sobre como se producen las "noticias". Mas alla de la queja, un horizonte sin certezas se despliega alla, en el territorio de la posverdad el periodismo ha sido exterminado.
Quien crea que es una critica al periodismo amateur se quedara en la superficie. Lo que repta por debajo es una sofisticada "maquina de la verdad".

"No sé cómo no se dio cuenta. Fueron los pijos. También las noticias gratis en la red, los ajustes en las redacciones, la corrupción del sindicato, la indecencia de los directivos con abultados sueldos, la ambición de la selfie, la banalidad. El creer que la posteridad es arriesgar la vida por poner tu nombre en un artículo.
Cihangir es un barrio gentrificado de Estambul donde los hipsters turcos vienen a hacer la tournée du grand duc. Son tan pretenciosos que incluso hay una comedia televisiva dedicada a ellos. Hay coctelerías muy caras que dan caché al dolce far niente. Los corresponsales de Cihangir ignoran que viven en esa comedia. Tuitean lo que sucede en el frente de Siria desde aquí, a mil doscientos kilómetros de distancia. Tenemos a una joven que acaba de aterrizar de Londres, posa en Instagram desde una de las terrazas afrancesadas del barrio, laptop en la mesa, daiquiri en mano. Informa sobre la trágica situación en Siria. Agencieros anónimos hacen el trabajo, ella pone el nombre. También se toma selfies en las clases de yoga, como debería hacer cualquier periodista con credibilidad hoy en día.
Acaba de convertirse en una experta en Siria porque está en todos los grupos de WhatsApp con fuentes sirias en los que estamos todos, como unos cien periodistas de aquí a Londres. Sin pisar Siria. En Twitter es tan compasiva que comparte todas las fotos de niños abrasados y descuartizados en Alepo. Indignación. Ya ha salido por la tele, y ha hecho un live en Facebook, con la experta de plantilla, cuarenta años de experiencia, que aparece resignada desde Washington junto a la colegiala. Ha tuiteado que su turco es tan precario que en lugar de un pincho moruno le han traído un pescado a domicilio. Y a todo el mundo le encanta y lo retuitea. En serio, les encanta. Es muy gracioso y cercano que no hable la lengua local. Porque ya da igual hablar turco o árabe. Basta con publicar la foto del pescado mustio que demuestra que estás en el lugar de los hechos.
A los activistas y expertos de ese lado del conflicto les encanta, porque cualquier cosa que le filtran alcanza a sus veinticinco mil seguidores en cuestión de segundos.
Ella sabe que así puede ser la próxima Christiane Amanpour: está en el lado de la verdad, de los buenos. Al fin y al cabo, todos dependemos de nuestras fuentes en este lado del conflicto. Sabiendo lo que su diario paga por artículo, difícil es explicar cómo sobrevive. Ni ella ni los centenares de periodistas extranjeros que viven en Cihangir y en el resto de la caótica y superpoblada Estambul. Tampoco se explica en Beirut o en Erbil, aún más caros, y desde donde se cubren estos horrores de Medio Oriente que ahora vuelven a ser portada.
En cuatro años aquí, yo tampoco me lo explico. Nadie cobra un salario. Tengo un colega que ha hecho un video al año desde 2012, pero hay noches que se taja con veinte cervezas que cuestan cinco euros cada una, por las tasas islamistas de Erdogan. Por lo menos habla turco. Todos sospechamos que lo mantiene la familia, su padre es periodista y tiene un salario de los de antes en América.
Los sirios conspiranoicos con los que trabajamos creen que es un espía, que podría ser, porque hoy en día los servicios secretos también dependen de freelancers mal pagados, así está la política regional.
Pretender ser un espía es una salida digna, el James Bond de Arabia. Algunos lo dejan caer en los grupos secretos de Facebook donde mil periodistas comparten la misma información. “Sé lo que pasó, envíame un privado.”
De hecho, la censura o la deportación son motivo de gloria: al menos alguien lee lo que escribimos. 
Tengo colegas que repiten en cada reunión la única detención o interrogatorio que han sufrido en años, como si eso no fuera parte del oficio. Ante acusaciones de espionaje hay que responder con silencioso cabeceo, mirada perdida, cerveza en mano, manteniendo el misterio.
Otra jovenzuela recién licenciada ha empezado a publicar por fin en algún medio serio, después de un año subiendo fotos de gatos de Cihangir en Instagram. Nadie sabe bien cómo lo ha conseguido. Dice que es experta en refugiados, todos sabemos que no tiene ni idea, pero publica. Con dos artículos al año en Newsweek nadie sobrevive en Estambul. Tiene un flequillo oxigenado y se hace selfies en Lesbos con la mandíbula alta. Está feliz de ser testigo directo de la historia. Y está dispuesta a pagar el precio. Una habitación en apartamento compartido en Cihangir cuesta unos quinientos euros. El tour operator del horror desde una distancia segura. Son tan convincentes que mi familia y amigos creen que estoy cubriendo guerras en Estambul.
Una agencia internacional contrató hace unos años a una chica, no tenía experiencia, de hecho había un candidato mejor preparado que ella, pero tenía familia, hijos. El jefe de personal preguntó si era pija, si podían pagarle la mitad. La respuesta fue sí, su familia le había comprado un apartamento en el Bósforo, ahorro de alquiler. Durante varios años fue incapaz de hacer el trabajo que constaba en su contrato. Pero era barata y pensaba que la agencia le iba a dar nombre. Se fue ofendida a mostrar sus talentos en la pantalla. Al sustituto no van a pagarle más, aunque sea un profesional. La otra se vendió por nada. Nada es ahora el precio. Todo lo que internet ofrece gratis ha dejado de ser negocio: la música, el cine y el periodismo. Llegaron como Erasmus en una rave party. Cubrían en la frontera, cuando aún era barata y se podía entrar a Siria con las facciones que entonces eran prodemocráticas y hoy son salafistas, los buenos. Se habían fogueado en Libia, aprendiendo a diferenciar un ataque con lacrimógeno de un tiroteo. Algunos iban al frente en sandalias, otros pedían dinero prestado o hacían fotos de bodas para cubrir los gastos. Otra opción es acostarse con el traductor tras una noche a lo Liza Minnelli en el cabaret de Antioquía, te ahorras una pasta. A mí me enseñaron que eso no es muy profesional, pero así se hace periodismo hoy en día: tu amante te traduce al jefe local de Al Qaeda y explicas en tu blog qué ovarios tienes al quitarte el hiyab en sus narices y zamparte un helado. Salvaje. Así puedes acabar publicando en el Times, aunque nunca entendimos muy bien cuál era el mensaje del entrevistado.
Qué decir de los degollados. No se esperaban la fama que iban a lograr. Claro que eran valientes y comprometidos, enviaban buen material, están en nuestros corazones. Pero compraban sus noticias porque eran baratos, ya estaban allí, no había que pagar gastos de viaje, ni seguro ni pensiones. No pagaron los doscientos o trescientos euros diarios que cuesta un traductor o una facción que te proteja en el frente. Salía más rentable venderlos a los ninjas. ¿Qué periodista cobra eso hoy en día? ¿Y quién se acuerda hoy de ellos? Dígame dos nombres y me trepo el minarete de la Mezquita Azul. Murieron de precariedad. 
Calculemos los rescates que se han pagado por los supervivientes y lo que costaría invertir en seguridad y periodismo de calidad. Antes las guerras se cubrían con medios, por eso Hemingway se tajaba a gastos pagados desde Saigón a La Habana. Hoy nadie recuerda sus coberturas, pero su apellido da nombre a muchos cocteles. Nadie secuestra a periodistas cuyas empresas pagan por su seguridad. Hace años que nuestros editores no nos dejan entrar en Siria, por si nos pasa algo. De hecho, si no hacemos un cursillo de seguridad que financia una ong para periodistas pobres no nos dejan ni acercarnos a la frontera, lo exigen las aseguradoras. Así que todos vivimos de lo que los activistas publican en Twitter desde Alepo, sin poder confirmar nada.
Vivimos de mentiras delirantes y de gente que hace negocio con la guerra. Qué se puede esperar después de casi seis años de guerra, ¿hippies? Se han invertido miles de millones en la propaganda que nos ofrecen nuestras fuentes: activistas, expertos y consultores. Somos más fáciles de manipular que nunca. 
Te aferras a las víctimas, los muertos no pueden mentir. Un profesional sólido con conocimiento, entrenamiento militar y varios idiomas puede exigir. Pero ahora basta con varias selfies y un periscope. Cuatro mil seguidores de golpe. ¿Cómo se cobra eso? Recuerde aquella encuesta del milenio: los jóvenes quieren ser periodistas por fama, por dinero o por vocación. Sigue siendo así, es ridículo. Algunas familias lo pueden financiar, por un tiempo. Hasta que preguntan a sus retoños si se van a dedicar a algo serio en la vida. Desde hace más de quince años, he visto cómo algunos becarios en Pekín acababan su asignación: iban al despacho de la jefa de delegación y le pedían garantía para un visado en el país a cambio de trabajar gratis. Ella estaba feliz, gente trabajando gratis, genial. Yo les decía que eso no era ético, que había gente que vivía de esta profesión y tenía hijos. Pero pensaban que era una sindicalista chiflada a la que había que evitar.
 Yo llevaba años huyendo de eso, por eso me fui a China. Pensé que nadie estaría tan desesperado para aprender una lengua infernal. Pero no. En cuanto China se convirtió en “la historia” empezamos a recibir oleadas de sobrinos y de diletantes. Más Hemingways, más Amanpours. Preguntaban cómo se deletreaba Hu Jintao y si Hu era el nombre o el apellido. Algunos colegas también usaban de traductoras gratuitas a sus novias chinas en Pekín. De hecho, China se puede cubrir perfectamente desde una playa de Phuket, y a algunos les fue muy bien así. Los becarios inteligentes de entonces ya no hacen periodismo. Se dedican a oficios serios bien remunerados. Los vocacionales siguen trabajando, no siempre en esto. Un amigo al que décadas en el frente le han dejado la sonrisa mellada me confiesa que se puede pagar vacaciones porque filma anuncios para empresas y para oenegés. Es un artista, no todos tienen su talento.

lunes, 9 de enero de 2017

viernes, 6 de enero de 2017

La proscripción del peronismo, bases y fundamentos

Seguimos dando ideas.
Boletín Oficial, 9 de marzo de 1956
Visto el decreto 3855/55 (6) por el cual se disuelve el Partido Peronista en sus dos ramas en virtud de su desempeño y su vocación liberticida, y Considerando: Que en su existencia política el Partido Peronista, actuando como instrumento del régimen depuesto, se valió de una intensa propaganda destinada a engañar la conciencia ciudadana para lo cual creo imágenes, símbolos, signos y expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas: Que dichos objetos, que tuvieron por fin la difusión de una doctrina y una posición política que ofende el sentimiento democrático del pueblo Argentino, constituyen para este una afrenta que es imprescindible borrar, porque recuerdan una época de escarnio y de dolor para la población del país y su utilización es motivo de perturbación de la paz interna de la Nación y una rémora para la consolidación de la armonía entre los Argentinos.
 Que en el campo internacional, también afecta el prestigio de nuestro país porque esas doctrinas y denominaciones simbólicas, adoptadas por el régimen depuesto tuvieron el triste mérito de convertirse en sinónimo de las doctrinas y denominaciones similares utilizadas por grandes dictaduras de este siglo que el régimen depuesto consiguió parangonar.
Que tales fundamentos hacen indispensable la radical supresión de esos instrumentos o de otros análogos, y esas mismas razones imponen también la prohibición de su uso al ámbito de las marcas y denominaciones comerciales, donde también fueron registradas con fines publicitarios y donde su conservación no se justifica, atento al amplio campo que la fantasía brinda para la elección de insignias mercantiles.
Por ello, el presidente provisional de la Nación Argentina, en ejercicio del Poder Legislativo, decreta con fuerza de ley.
 Art. 1º Queda prohibida en todo el territorio de la Nación a) La utilización, con fines de afirmación ideológica Peronista, efectuada públicamente, o propaganda Peronista, por cualquier persona, ya se trate de individuos aislados o grupos de individuos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, sociedades, personas jurídicas públicas o privadas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas, que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del Peronismo. Se considerará especialmente violatoria esta disposición la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios Peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto o el de sus parientes, las expresiones “peronismo”, “peronista”, “ justicialismo”, “Justicialista”, “tercera posición”, la abreviatura PP. las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales “Marcha de los Muchachos Peronista” y “Evita Capitana” o fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos. b) La utilización, por las personas y con los fines establecidos en el inciso anterior, de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrina, artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales creados o por crearse, que de alguna manera cupieran ser referidos a los individuos representativos, organismos o ideología del Peronismo. c) La reproducción por las personas y con los fines establecidos en el inciso a), mediante cualquier procedimiento, de las imágenes símbolos y demás, objetos señalados en los dos incisos anteriores.
 Art. 2º - Las disposiciones del presente decreto-ley se declaran de orden público y en consecuencia no podrá alegrarse contra ellas la existencia de derechos adquiridos. Caducan las marcas de industria, comercio y agricultura y las denominaciones comerciales o anexas, que consistan en las imágenes, símbolos y demás objetos señalados en los incs. a) y b) del art. 1º. Los Ministerios respectivos dispondrán las medidas conducentes a la cancelación de tales registros.
 Art. 3º - El que infrinja el presente decreto-ley será penado: a) Con prisión de treinta días a seis años y multa de m$n: 500 a m$n. 1.000.000 b) Además, con inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempeñarse como funcionario público o dirigente político o gremial; c) Además, con clausura por quince días, y en caso de reincidencia, clausura definitiva cuando se trate de empresas comerciales. Cuando la infracción sea imputable a una persona colectiva, la condena podrá llevar como pena accesoria la disolución. Las sanciones del presente decreto-ley será refrendado por el Excmo. Señor vicepresidente provisional de la Nación y por todos los señores ministros secretarios de Estado en acuerdo general.
 Art. 4º - Comuníquese, etc. – Aramburu – Rojas - Busso – Podestá Costa – Landaburu – Migone. – Dell´Oro Maini – Martínez – Ygartúa – Mendiondo – Bonnet – Blanco – Mercier – Alsogaray – Llamazares – Alizón García – Ossorio Arana – Hartung – Krause.

martes, 3 de enero de 2017

Dujovne:"Massa es nuestro Trump"

Lo divertido de la internet es que nada se pierde. El nuevo Ministro de Economía (aunque lo llamen de otra manera) opina sobre Massa y anuncia brotes verdes en septiembre de 2016. Hermoso.